Manchester, más que un sueño

Un gol en la mejor jugada barcelonista del partido creada en los quince mejores minutos del encuentro proporcionó al equipo catalán la oportunidad de abrirse camino en los cuartos de final, fase clasificatoria infortunada en los últimos torneos. No hubo necesidad de que Messi, como es costumbre, acudiera en auxilio de los pecadores y fue preciso que Piqué hiciera una de sus grandes exhibiciones defensivas para que el triunfo no se escapara. Un solo gol no es definitivo, pero es gran ventaja para acudir al encuentro de vuelta.

El sueño del Barcelona es superar los cuartos de final fase en que ha caído en anteriores ediciones con Atlético de Madrid, Juventus y Roma. El “Teatro de los Sueños”, el Estadio del Manchester United no es el lugar más adecuado para romper la mala racha de los años precedentes y, sin embargo, en el primer cuarto de hora de juego se apuntó a salir airoso en el campo donde nunca había ganado. El dominio en el juego fue tan apabullante que la estadística mostraba una diferencia impropia entre dos equipos de tan alto nivel. Ante tal perspectiva era razonable que llegara el gol.

Apareció la primera jugada en la que participaron varios jugadores y en ella el remate final de Suárez, diana que la UEFA calificó de gol en propia puerta. Marcar en campo ajeno abre las puertas a la victoria en la eliminatoria.

Todo hacía suponer que en vista de lo acontecido por una vez el triunfo iba a llegar. Para lograrlo hubo que jugar sacrificadamente durante toda las segunda mitad.

El Manchester trató de defenderse ante la avalancha y por medio de Fred cortó incursiones y con Pogba, Rashford y Lukaku intentó atosigar a Ter Stegen. El equipo inglés se quitó de encima la persistencia barcelonista en la posesión del balón e inesperadamente se encontró con que los zagueros daban facilidades en las cercanías de su área e incluso dentro de ella.

El Barça tiene clara tendencia a jugar la pelota en pasecitos cortos con varios adversarios encima. Los defensas no dan pelotazos largos para quitarse de encima a los contrarios y acaban cediendo la pelota al portero para que éste lo haga. Ciertamente, Ter Stegen es tal vez el guardameta que mejor juega con los pies y de ahí que también tenga tendencia a entregar la pelota a futbolistas no muy alejados de su zona.

El susto fue cuando tras el gol intervino el VAR, pero todo quedó en una mala decisión del juez de linea que se equivocó. La preocupación surgió cuando a Messi le dieron un manotazo en la nariz de la que surgió abundante sangre. Afortunadamente, el argentino siguió en el césped.

Valverde para atarse los machos sustituyó a Arthur y Coutinho, dos brasileños artistas por Sergi Roberto y Arturo Vidal, dos corredores de fondo con el fin de aguantar los ataques manchesterianos.

No se rindió el United y no cedió el Barça. El juego acabó siendo muy igualado. Esta vez el triunfo sonrió al equipo barcelonés. Cumplió la primera parte del sueño.