Segunda parte para ser buena

El vestuario en llamas precisaba la intervención del bombero mayor del reino. Florentino Pérez no podía consentir que las rencillas, los resquemores y las salidas de pata de banco, se convirtieran en el orden del día en Valdebedas y el Bernabéu. Había que poner fin a tantas incongruencias, a tantos desacatos. El equipo iba a la deriva desde el punto de vista disciplinario. Solari había favorecido el incendio con decisiones contradictorias y entre los futbolistas se habían producido encontronazos que iban aumentando el nivel de tensión. Las diversas teorías sobre sustitutos de Solari acabaron centrándose en dos: Zidane y Mourinho, Tengo para mí que el presidente era totalmente partidario del francés. Probablemente nunca pensó en el portugués que es otro individuo conflictivo.

Zidane pilotó las tres últimas copas de Europa. Su resultado, aunque en Liga padeciera los mejores momentos del Barcelona, fue satisfactorio. Sobre el club se cargó la necesidad de mantener el título europeo e independientemente de otras frustraciones lo que se proyectaba fundamentalmente tenía éxito.

Zidane no es hombre duro y tampoco blando. Tiene a mano respuestas ante los periodistas que no causan problemas y las más de las veces ni siquiera crea titulares. Pero sonríe, responde a lo que se le pregunta y maneja el vestuario con mano izquierda.

Destituir a Solari se hacia obligatorio y más por el futuro que por el presente. Zidane tiene perdidos los dos torneos coperos y no parece que pueda hacer el milagro de recuperar la Liga. Pero con el nuevo entrenador se precisa planificar el futuro. Nadie mejor que él para sentar las bases del futuro inmediato. Vuelve y se le supone que con autoridad para renovar el equipo. Se fue porque presumía lo que iba a ocurrir. Ahora podrá remendar la plantilla, fichar los jugadores que conformen nuevo sistema, y más armonía, y sospecho que no le va a temblar la mano a la hora de dar bajas

Florentino necesitaba un hombre de confianza. De plena confianza. Con currículo suficiente y sobrada experiencia para hacer la lista de despidos e incorporaciones. Florentino no tendrá empacho alguno en traer al Bernabéu las figuras que recompongan la imagen del club, tan deteriorada desde dentro.

Posdata. Había récord de espectadores en un partido de futbol femenino. El domingo lo hubo en baloncesto también femenino. Camino de la igualdad.