Modric, al ataque

El problema del Real Madrid ya son varios. De una parte, la clasificación es totalmente insatisfactoria y las actuaciones de determinados jugadores, insuficiente para su categoría personal y los salarios que perciben. A ello hay que unir el desencanto con el entrenador que no ha logrado pasar del periodo de pruebas y para acabar la función el club se topa con algunas de las declaraciones de sus futbolistas. Verbigracia: Luka Modric,

El croata, que tras brillar en el Mundial y conseguir el Balón de Oro no ha sido el brillante y eficaz jugador de campañas anteriores. Sólo en los últimos partidos ha dado la sensación de que se recupera del síndrome mundialista y del premio que le ha equiparado con grandes figuras históricas.

Modric puede tener actuaciones que no están de acuerdo con su contrastada calidad, pero en ningún momento se le puede negar su trabajo constante, su esfuerzo por ser el mejor hombre del conjunto. Modric se ha decantado por la confesión de sus sentimientos. Ha acusado a parte del equipo, sin particularizar, que en algunos casos falta empuje. Lo que ahora se llama compromiso. Ha entendido que lo que comentan los diarios, radios y televisiones respecto de la baja general del equipo no es deseo de perjudicar, no hay campaña orquestada a lo que algunos recurren cuando no hay cánticos placenteros. Modric, sin ahondar, está convencido de que hay jugadores que no están en condiciones morales para afrontar los compromisos a los que debe enfrentarse el club. Hoy toca Liga de Campeones.Seguir adelante o lo que es lo mismo eliminar al Ajax, no es tarea muy complicada dado que ya se tomó ventana en el partido de ida.

El Ajax posee equipo joven, luchador y de excelente calidad. Dará guerra como la dio en su estadio. Ello puede poner en aprietos a los madridistas que no pueden contar con Sergio Ramos, pieza fundamental en el engranaje. La eliminatoria está de cara. Caer sería más que un drama y ello justificaría alguna medida extraordinaria. Pero se puede apostar por lo contrario.

Posdata. Sobre el Bernabéu sobrevuela el fantasma Mourinho. Apriétense los cinturones.