Mucho acoso y sin derribo

El Barça tiene un hombre para ganar, Messi, y dos para no perder, Ter Stegen y Piqué. ¿Alguien sabe a qué juega Luis Suárez? El equipo barcelonés continúa teniendo los mismos problemas para marcar goles cuando todo lo deja en las botas de Messi. Ahora es Dembéle quien ayuda en las entradas por bandas posición que en jugadas de ataque alterna con Jordi Alba, pero es poco. Contra un conjunto como el lionés es difícil encontrar ocasiones para tirar a gol y cuando hay la mínima oportunidad siempre hay barrera por delante. La retaguardia francesa permitió que el Barça disparara a puerta muchas veces, pero en el primer tiempo únicamente cuatro balones llegaron a la portería. Hubo más dominio en la segunda parte, más acoso y finalmente, sin derribo. La solución, en el Camp Nou.

Tardó menos de medio minuto el conjunto catalán para fabricar la primera oportunidad para marcar, pero Dembéle no anduvo afortunado. El juego fue de toma y daca y las ocasiones de peligro las fomentaron los dos equipos. De tal manera que Terrier obligó a Ter Stegen a gran parada para desviar la pelota por encima del larguero.

El Olympique planteó partido de enorme sacrificio. Tanto, que en el ataque se sumaban nueve jugadores y en defensa eran diez. El acordeón obligaba a gran esfuerzo físico y contener sus arrancadas costaba. Sergio Roberto apoyó por el centro del campo a Semedo porque Mendy es lateral extremadamente peligroso y al que hay que taponar. Jordi Alba aunque fue varias veces socio Messi tuvo en Traoré, en labores de marcaje más complicaciones de las habituales.

Messi fue marcado por tres jugadores en relevos para impedir que entrara en el área y por ello el gol pareció casi imposible. Dembéle hizo lo más brillantes del ataque y Suárez mostró tales torpezas que hubo momentos en que hubo que olvidar sus condiciones goleadoras. Lleva varios partidos en los que lo más razonables sería darle descanso. La planificación del Barça ha permitido que no tenga relevo.

Los lioneses acabaron acusando el esfuerzo. mas su sacrificada forma de defender el marco les permitió acabar con el empate a cero. El Barça continúa sin hallar el modo de recuperar eficacia goleadora. Ni siquiera la entrada de Coutinho sirvió para buscar el tanto de disparo desde fuera del área. No hay novedad señora baronesa, no hay novedad.