El Valencia dio esperanzas

El Valencia, que empató el sábado con Messi en el Camp Nou, abrió la ventana de la esperanza para Atlético y Real Madrid. El Messi y diez más habían perdido dos puntos de los tres que se le suponían. El domingo era la oportunidad para acercarse. El Atlético pifió en Sevilla con el Betis y no restó diferencia con el equipo azulgrana. El Madrid comenzó el partido con el Alavés con once puntos de diferencia. Ganar al conjunto vitoriano le ponía a ocho y a ello se dedicó desde el primer minuto. El Madrid nunca arroja la toalla aunque esté golpeado en el rincón del ring. Aún queda Liga.

Los alaveses salieron dispuestos a jugar la baza de la presión y la oportunidad de practicar partido trabado para evitar que la mayor calidad madridista se impusiera. La diferencia se  manifestó inmediatamente. A los pocos minutos ya se podía decir, como en el boxeo, que existía superioridad manifiesta. Sin embargo, el marcador no fue tranquilizador para los madridistas hasta el minuto 80 con el tanto de Vinicius, que se estrenó en tal misión.

Solari echó mano de nuevas rotaciones. El tener que jugar eliminatoria tan importante como la semifinal de Copa con el Barça le condujo para hacer algunos cambios con el fin de no sufrir demasiado desgaste. Nacho, chico para todo, y siempre bien, jugó al lado de Ramos y Odriozola volvió a lucir su veloz facilidad para llegar al área adversaria. Por la izquierda apareció de nuevo Reguilón. Vinicius se mantuvo en la titularidad y de nuevo Ceballos ocupó plaza junto a Modric y Casemiro. Para el ataque no había otra duda que la que pudiera en circulación Bale al que se le concede el privilegio de ser titular en cuanto supera una lesión y a la espera de caer de nuevo. Fue sustituido por Asensio.

En el ataque el Madrid no tiene problemas porque Vinicius con el apoyo de Reguilón por su banda y el estado de gracia de Benzema, lo probable era que llegara el gol. Y así fue. Entrada por la banda izquierda pase al centro del área pequeña y Benzema, de nuevo, eficaz en el remate. Si las cuentas no fallan en lo que va de temporada ya se ha apuntado dieciocho goles lo que le convierte en un delantero que no era. Con la ventaja,  además, de que lo que hace es jugar al fútbol de modo brillante y de forma solidaria. No está solo para buscar su oportunidad sino también para colaborar con el resto de compañeros. Solari le dio descanso y en su lugar jugó Mariano que en su reaparición marcó de cabeza un espectacular tanto con el que se cerró el marcador.