El Barça, pese a los seis goles, sufrió

La derrota del Barcelona en Sevilla se interpretó como que tiraba la Copa, que no le interesaba, que deseaba guardar sus fuerzas para ganar la Liga y ser campeón de Europa. En la vuelta contra el Sevilla sacó a lo mejor de su plantilla y ello tuvo como consecuencia que la eliminatoria se igualara en medio partido y en la segunda mitad, en dos minutos el conjunto azulgrana selló el 4-0 en el marcador que ponía la eliminatoria en franquía. Con resultado tan favorable la defensa barcelonista se relajó y un error de Cillesen, al despejar una pelota, sirvió para que Arana pusiera la eliminatoria a punto de las grandes emociones. Un tanto más significaba la eliminación barcelonista. Los dos penaltis del primer tiempo fueron menos infartantes que lo sucedido en el segundo. El 6-1 final no fue reflejo de lo que se v io durante todo el partido. El Sevilla no mereció tal reprimenda.

Valverde se equivocó con tanta rotación en el partido de ida y ello le obligó a jugar en el Camp Nou contrarreloj. Dos tantos en contra y sin marcar fuera pone la eliminatoria más que difícil. Anoche, para salvar el escollo, el entrenador barcelonista puso a los mejores con Messi a la cabeza. El partido jugado de poder a poder tuvo como principales protagonistas a los porteros. El sevillista, Soriano hizo un par de paradas que salvaron a los suyos y Cillesen se enfrentó al más difícil todavía al detener un penalti. Lo lanzó Banega y lo paró. Habría sido la salvación para su equipo porque habría obligado a los barcelonistas a marcar cuatro tantos, que finalmente llegaron. Con anterioridad, el penalti que le hicieron a Messi lo convirtió en gol Coutinho.

Con el tanto de Arana, los dos de Coutinho, uno de penalti y los marcados por Rakitic y Sergi Roberto estuvieron a parecer insuficientes porque los sevillistas no se dieron por vencidos en ningún momento y tuvo que llegar la jugada final con pase de Messi a Suárez y el quinto tanto sentenció la contienda. Messi que había participado en las jugadas de gol puso la guinda con el sexto tanto. El Sevilla acusó las ausencias de Navas y Escudero los dos laterales que dan sentido al juego de ataque de su equipo por las bandas.

Fue partido de grandes emociones propias de la Copa, torneo que de vez en cuando conviene reivindicar. En Mestalla se vivió la satisfacción de la eliminación del Getafe y en Heliópolis gozaron con el Betis, también clasificado. Falta el Madrid al cuarteto semifinalista