El partido de Miami, en Girona

El partido de Miami (mayami dicen quienes no saben leer en castellano) se jugó en Girona. Aquella excursión planificada por el poseedor de los derechos de televisión y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, un catalanista y un señor de extrema derecha, finalmente, se quedó en jornada dominguera para que gerundenses y algunos culés presenciaran el partido que se quiso vender con dudosas intenciones. El Girona-Barcelona, en Miami, tenía todos los tintes de una jornada vestida de amarillo en los graderíos puesto que se invitaba al viaje a quienes desearan acudir a una jornada reivindicativa.

Miami se quedó en Girona y en el palco presidencial tomaron asiento el president Quim Torra y el presidente del Parlament Roger Torrent. Al final todo quedó en acontecimiento deportivo estrictamente catalán. En los puestos de honor faltó el exalcalde de la capital, Carles Puigdemont,  que debió ver el partido por televisión ya que se encuentra de vacaciones en Bruselas, en lugar denominado Waterloo, que para su equipo, pese a la derrota, no tuvo connotaciones tan tristes como la famosa batalla.

El encuentro lo ganó el Barça aunque con cierto sufrimiento. A los diez minutos marcó el primer gol en jugada confusa con rebotes y disparo final del defensa Semedo.  El Girona no se dio por vencido y luchó hasta el punto de que puso en peligro la victoria barcelonista. La expulsión de Bernardo facilitó el juego a los azulgrana. Pese a la inferioridad numérica los locales buscaron el empate. No llegó porque llegó la jugada impropia del Barça. Nada de toques, de paredes, de pasecitos parar abrir camino. Fue mucho más sencillo y al estilo de cualquier conjunto que practique el contragolpe. Sacó Ter Stegen, recibió Luis Suárez que envió la pelota hacia Jordi Alba y éste la mandó al centro del área donde llegó Messi y con toque suave, de vaselina, batió a Bono. Valverde, ante los ataques de los anfitriones, sustituyó a Vidal por Arthur. Éste dio consistencia al centro del campo, al juego de posesión y con ello las posibilidades de otro resultado se redujeron. Messi marcó su gol diecinueve y se destaca en pos de la Bota de Oro.