Se precisan delanteros centro

El Barcelona dejó salir a Alcácer y ahora anda buscando un delantero centro porque con Luis Suárez es insuficiente. El Real Madrid dejó salir a Cristiano y Morata y ahora está intentando cubrir la plaza con algún jugador de prestigio. El Valencia dejó partir a Zaza y no hizo lo posible por recuperar a Alcácer y ahora anda buscando un delantero que proporcione peligro en la delantera tan falta de gol. Rodrigo no las mete ni de penalti. El Madrid cedió a Mayoral y no lo echa en falta porque en el Levante no deslumbra.

El Barça ve que con el uruguayo no se puede lanzar a la conquista de tres competiciones. La lesión o enfermedad de Suárez obligaría a cambiar el sistema de juego. Vender a Munir al Sevilla no parece mala operación porque el muchacho, aunque quedó bien en el Alavés, ni en el Barcelona, ni antes en el Valencia, dio sensación de jugador de primera línea.

El Villarreal reforzó su ataque con tres delanteros que podían formar punta de lanza tan peligrosa como las mejores. Gerard Moreno no está para jugar, Ekambi también falla hasta los penaltis y Bacca, que es el más seguro, tiene pocas oportunidades para lucirse porque el club se desprendió de los extremos y sin ellos tiene pocas ocasiones para marcar.

La carencia barcelonista está dirigida al refuerzo de Stuani, jugador del Girona, que sigue siendo eficaz ariete. En el Camp Nou necesitan un jugador que fiche convencido de que su porvenir está en la suplencia y en el disfrute de pocas ocasiones. En estas condiciones resulta difícil convencer a alguien para que acepte el papel de segundón. Así y todo fichar por el Barcelona o el Madrid es siempre ventajoso profesional y económicamente.

El Atlético se ha quedado sin Costa, lesionado, y solamente cuenta con Griezmann como goleador. Morata, que medio ha fracaso en Inglaterra, podría llegar al Metropolitano. También gusta al Barça y sería ironía del destino que hubiera pelea por un jugador que estuvo a mano y lo dejaron marchar.

Posdata. El mercado se mueve sin figuras de relumbrón. A la espera de Madrid y Barça.

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