Solo el Atlético presiona al Barça

Barça

El Barça mantuvo su ventaja de cinco puntos respecto del Atlético, que derrotó al Levante, pero ganó tres al Sevilla, vencido en Bilbao. El Madrid triunfó en Heliópolis y se mantuvo a diez de distancia. Solari alineó a Valverde, Vinicius, Cristo, Reguilón y Ceballos – autor del gol del triunfo el libre directo en el minuto 88), dio descanso a Marcelo y Kroos y de nuevo ninguneó a Isco. Le salió bien la aportación del exbético Ceballos, pitado por su exhinchada a la que pidió perdón por el tanto. El Barça no ha perdido comba y solo el Atlético le puede crear presión.

Valverde, entrenador del Barcelona, tomó la decisión de dejar a Dembelé en el banquillo y alineó a Coutinho que en los últimos días había sido puesto en cuestión por aficionados y medios de comunicación. No era el brasileño que costó un Potosí y necesitaba mejorar sus actuaciones para no convertirse en gran decepción y funesta operación económica. Comenzó a salvarse cuando cedió el balón a Luis Suárez para que éste marcara. Intervino en los tres goles de su equipo y con su juego demostró que su puesto no está en la suplencia.

En el Atlético las dificultades ante el Levante fueron más de las que cabía esperar. Venció el equipo del Metropolitano con tanto de penalti que ejecutó Griezmann. El castigo fue de los que cabe discutir porque la mano del presunto infractor estaba apoyada en el suelo.  De nuevo apareció Oblak en los momentos decisivos. El guardameta salvó los puntos. Si hay una renovación de contrato indiscutible es la suya.

El Sevilla que se había constituido en aspirante a la Liga llegó a San Mamés y donde había ganado en Copa (1-3) perdió por 2-0. Fue paso atrás para el conjunto sevillano y uno adelante del vizcaíno que anda en la cuerda floja y asomándose a los puestos de descenso.

Al Barça le costó vencer a Eibar, que últimamente también está dando señales de alarma porque la cola está más reñida que nunca y ya empieza a ser de difícil pronóstico el terceto que ha de caer a Segunda. Los eibarreses dieron guerra con su presión que impidió durante muchos minutos que el Barça hiciera su juego y saliera con el balón desde su campo. Volvieron a marcar los de siempre y Suárez lo hizo por dos veces. Messi logró su gol cuatrocientos en la Liga.

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