El VAR no es culpable

Las lenguas de doble filo dicen que si el VAR hubiera existido hace cuarenta años el Madrid no habría ganado tantas Ligas. Las lenguas madridistas dicen ahora, que el VAR les ha privado de ganar a la Real Sociedad. Y de acompañamiento, que está beneficiando al Barcelona. Dice Piqué, que con VAR o sin VAR no van a terminar las polémicas. El Madrid se ha quedado a diez puntos del Barça y ya hemos hallado tabla de salvación con argumentos que solamente pueden disimular la realidad.

El Madrid empezó mal la pasada temporada y a estas alturas estaba a trece puntos de los azulgrana. La recuperación en Liga de Campeones ocultó el fondo de la cuestión. Ahora vamos a vivir una campaña en la que se van a disimular las razones por las cuales está en quinta posición, incluso detrás del Alavés, y fuera de los puestos europeos.

Solari, que ponderó las bondades del empate de Villarreal, maneja argumentos que no convencen a nadie. El público, que conoce la realidad de cuanto acontece, el domingo mostró su disconformidad con el equipo. Manifestó su indignación durante el juego y dio la mayor medida de su insatisfacción; abandonando las gradas antes del pitido final.

En lo que va de temporada el Bernabéu registra las peores entradas de muchos años. El equipo está echando al público y ello no se justifica con un error del árbitro y la anuencia del VAR. La realidad es la caída del conjunto. El actual entrenador tampoco ha sabido dar con mejor juego y victorias satisfactorias. Ha perdido el gol de tal manera que entre Messi y Suárez han conseguido más dianas que todo el equipo madridista.

La falta de goles no es la única cuestión. Modric, que no se mordió la lengua, dio pistas. Él mismo cargó con parte de las culpas y denunció que hay varios jugadores que no se manifiestan en su mejor momento. Probablemente, más allá de las situaciones personales momentáneas está el hecho de que tal vez un grupo de jugadores ya ha dado sus mejores tiempos. Fichar a jovencitos no parece que sea la solución. Brahim Díaz, el último en llegar parece futuro, pero el público quiere presente.

Posdata. Marcelino triunfó la pasada temporada, pero el Valencia de la actual ni se parece al que acabó cuarto. Está a un paso de la destitución. Sic transit gloria mundi.