Descanso en el fútbol, alivio

Vivir unos días sin fútbol es, intelectualmente, un alivio. Desde otro punto de vista es casi un desacato. Cada año cuando a los medios informativos se asoman las jornadas futbolísticas del Reino Unido, el llamado Boxing Day, surgen en España polémicas sobre la conveniencia de imitar esa fórmula. Para los defensores de la tregua navideña cuenta el derecho de los futbolistas que como trabajadores tienen derecho a disfrutar en familia días tan especiales.  Desde la parte contraria se afirma que son jornadas propias para que los padres acudan a los estadios acompañados de sus hijos ya que estos, durante el curso, no suelen tener opciones dados los horarios de los partidos y la obligación de acudir los lunes a clase.

Los días navideños trabajan miles de ciudadanos que no disfrutan de los salarios como los futbolistas. En la tregua que se concede a los jugadores hay miles de trabajadores que tienen que acudir al tajo como cualquier otro día del año.

Los profesionales del fútbol lograron la vacación que comprende final y principio de año como una de sus más disputadas reivindicaciones. Sin tomar partido por quienes abogan por el descanso o quienes son partidarios de no interrumpir las competiciones cabe hacer ciertas precisiones. No siempre ha habido descanso general. En algunos lugares han aprovechado la circunstancia del parón liguero para montar encuentros de sus selecciones con equipos de países con los que no pueden competir por razones obvias. En este caso los jugadores involucrados y llamados a vestir la los colores de sus tierra no han puesto objeciones de ningún tipo.

Si no recuerdo mal entrados los noventa cuando ya existía la AFE había menos días de vacación y partidos de Liga pegados al fin de año. Los equipos se desplazaban y celebraban las uvas en el hotel de concentración.

No puedo olvidar los días de Navidad en que algunos clubes aprovechaban la jornadas para contratar un equipo extranjero, en aquellos años no había tantos contactos como ahora, y los niños íbamos al estadio entusiasmados por conocer a un conjunto foráneo y comprobar si el nuestro era capaz de vencerle. Algún partido recuerdo que se disputó el día de Navidad por la mañana.

Posdata. Final de 2018. Ni estadísticas ni premios. El mejor jugador del mundo sigue siendo Lionel Messi.