Marcos Llorente, historia madridista

Llorente

Marcos Llorente tiene un pedigrí deportivo inigualable. En lenguaje lorquiano podría decirse que es hijo y nieto de Camborios. Nació para estrella deportiva si se tiene en cuenta que en su ADN no caben más antecedentes gloriosos. En su biografía hay un abuelo campeón de Europa, Ramón Moreno Grosso, un padre, Paco, que triunfó en el Madrid y Atlético, un tío, Julio, que ya fue futbolista madridista, dos tíos que brillaron en el baloncesto con bien ganadas internacionalidades, José Luís y Toñin,  y en el fondo de su biografía existe un tío abuelo llamado Paco Gento. No se puede pedir más para un historial que está llenando las primeras páginas.

Era un chaval de la cantera. Era un muchacho al que se le podía encomendar la tarea de digno suplente y en el peor de los  casos se podía imaginar una cesión para que fuera fundiéndose. Pero esto ya lo había cumplido y, no obstante, no tenía provenir muy halagüeño si se piensa que en el Madrid es muy difícil llegar a la titularidad. Inesperadamente y a causa de la lesión de Casemiro, Solari se la jugó alineándole en partidos importantes. Marcos ha cumplido y ahora se presenta la más perversa de las dudas. Tras su éxito personal de va a poner en cuestión, de nuevo, si ya está para ocupar una plaza que hasta ahora había ocupado brillantemente Casemiro.

La cesión de un año en el Alavés le proporcionó credibilidad en el Bernabéu. Sus primeros intentos para sentar plaza en el primer equipo fueron actuaciones esporádicas. Siempre dejó sensación de jugador con provenir importante. En el centro del campo se siente seguro, distribuye bien el balón, protege a los defensas centrales y hasta se acerca a la portería contraria, como hizo en el Mundialito, y es capaz de marcar.

En el Madrid se producen muchas apariciones estelares que desgraciadamente suelen ser tránsitos sin dejar huella. No parece el caso de Marcos Llorente. Tiene hasta genio suficiente para no pecar de ingenuo en labor para la que se precisa autoridad moral.

El Madrid regresa de Abu Dhabi con un titulo más y sobre todo con la confirmación de que otro Llorente está capacitado para ser titular. En mi opinión, que Bale se haya reivindicado con goles en este torneo me parece menos trascendente que lo protagonizado por Marcos. Del galés se sabe que se puede esperar mucho y nada y menos. De Llorente caben toda clase de esperanzas. Sobre todo, cuando se han comprobado certezas.

Posdata. Marcelino García Toral se salvó en el último suspiro. Ganó el Valencia con gol de Piccini, uno de los fichajes que menos han convencido en Mestalla.

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