Para la tribulación de San Mamés, mudanza

El Valencia que descendió a Segunda era mejor equipo que el actual Athletic Club. El Atlético de Madrid que bajó tenía mejor plantilla que el Athletic Club. Que el equipo bilbaíno descendiera, perdiera por vez primera en su historia el puesto entre los miembros de la élite, no debería sorprender a nadie. Han despedido a Berizzo y han puesto la plantilla en manos de Garitano, hombre de la casa y, desgraciadamente, tal vez ello no sea suficiente. La tradición de San Mamés de no recurrir a jugadores que no tengan algún arraigo vasco, aunque hay excepciones, pone muy difícil proporcionar nuevos fichajes en la época invernal para potenciar el conjunto a salir del abismo en el que se está asomando. El elenco actual no basta.

La cantera vizcaína nunca fue suficiente y de ahí que, tradicionalmente, el club haya buscado jugadores entre los realistas. Desde hace años, los proyectos están basados en futbolistas que no han pertenecido a la cantera de Lezama. Guipuzcoano de Zarauz es José Ángel Iribar y jugadores la Real sociedad han sido tantos que empieza a ser casi imposible hacer un recuento. Sin ir más lejos, actualmente, cuenta en la defensa con Iñigo Martínez, el hombre que afirmó que nunca cruzaría de acera y finalmente pasó por el puente colgante.

Hace años, cuando el dinero circulante no distinguía tan poderosamente como ahora, mantenía a los mejores en casa, pero desde hace algunos años junto a las incorporaciones de navarros, tarea habitual y algún riojano, el club ha traspasado jugadores de gran valía. Garay fue vendido al Berça y con los dineros se construyó una tribuna que popularmente llevó el nombre del jugador. Alesanko proporcionó cien millones de pesetas que fue récord en aquellos años. Ahora mismo Javi Martínez, Ander Herrera y Fernando Llorente forman parte del exilio europeo. Pero el club también ha hecho caja con Laporte y después de ingresos extraordinarios con las ventas no ha logrado completar plantilla que pueda aspirar a grandes logros. Lo mejor que han hecho los dirigentes de Ibaigane ha sido recuperar futbolistas que estaban en otros clubes caso de Beñat y Aduriz, por ejemplo.

El Athletic era en mi infancia nuestro segundo equipo. Mi amigo Manuel Colonques, conocido dirigente de Porcelanosa, es de los pocos que conserva su fe en San Mamés. Ahora nadie recita equipos bilbaínos de memoria, como hacia mi amigo Santiago Amón. Aquella delantera de Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, que estaba en los cromos, no ha tenido continuidad. Ahora, tapándose la nariz han incorporado a un rumano que ha vivido un tiempo en Vizcaya. Si hay que hacer excepciones es el momento. San Ignacio diría hoy que en tiempos de tribulación hay que hacer mudanza.

Posdata. El Papa Francisco, Vigo Mortensen y yo no vamos con River. Somos de San Lorenzo de Almagro.