Mundial a tres bandas

Marruecos, en 1991, comenzó una campaña para fomentar su deseo de obtener la sede del Mundial de fútbol. Se acababa de celebrar el de Italia y los marroquíes contrataron una empresa especializada en montajes de grandes eventos internacionales con el fin de promover la candidatura. Fueron personas importantes del montaje del torneo mundialista italiano. Entre ellos recuerdo a Tizziana Maestrelli, hija de un famoso entrenador que había hecho campeón a la Lazio. La ambición de Marruecos no es nueva. También ha sido aspiración de Portugal, sobre todo, después de la organización de la Eurocopa que le salió deportiva y económicamente muy favorable.

Los problemas que plantean las grandes organizaciones como el campeonato del mundo no están a la mano de muchos países. Compartir una sede ya no es nada novedoso. Baste recordar, Corea y Japón. En Europa también ha habido montajes entre dos países. Por ejemplo, las Eurocopas de Bélgica y Holanda y Suiza y Austria.

Los Juegos Olímpicos y los mundiales obligan a grandes esfuerzos económicos que no siempre son recompensados. No es nuevo que tras la celebración estadios y recintos de toda clase quedan abandonados. En muchos casos el esfuerzo económico se hace a sabiendas de lo que después se confirma como ruina.

Marruecos no tiene potencial suficiente para un Mundial. Exige la construcción de varios y modernos estadios. España ya celebró uno y podría seguir montando otro porque la infraestructura de recintos deportivos, hoteles y transportes está cubierta. Para Portugal el esfuerzo sería excesivo. Que España, Portugal y Marruecos se unieran para ofrecerse como sede, no es descabellado, sino todo lo contrario.

El presidente del Gobierno español ha adelantado ese proyecto y ello obedece a los deseos de portugueses y marroquíes de no estar al margen de un espectáculo como este. Ifantino, presidente de la FIFA, que estuvo en Madrid hace unos días y visitó a Pedro Sánchez con Luis Rubiales, presidente de la Federación, y en ello hubo síntoma de la nueva orientación que quiere dar el máximo organismo futbolístico internacional. Quiere que participen países que solos no están capacitados para albergar un Mundial. El deseo de ampliar el ámbito futbolístico cuadra con este tipo de montajes.

El anuncio de Pedro Sánchez no fue a bote pronto.

Posdata. Estamos en tiempo de pronósticos y apuestas por el “Balón de Oro”. Griezmann y Varane entran en las quinielas por campeones del mundo. Más quilates tiene el fútbol de Modric.