De Gea no es el ideal

De Gea no ha sido hasta la fecha el portero ideal de la selección española. No ha salido de los torneos internacionales con buena nota. Los porcentajes de tiros a puerta y goles encajados lo sitúan en la mediocridad. Solamente contra Croacia en el último partido hizo una parada meritoria. En el resto de sus actuaciones se ha echado de menos su mando en el área. Pese a su envergadura nunca se siente capaz de salir más allá de un metro de la línea de gol para detener un centro.

De Gea no está a la altura de lo que han sido los guardametas españoles. Desde Ricardo Zamora, que fue el primero, hasta Casillas ha habido una serie de cancerberos que han merecido pasar a la historia por sus brillantes intervenciones. Independientemente de que en alguna ocasión hayan cometido un error, su trayectoria, la cuenta final de resultados, ha sido muy favorable. De Gea está en el escaso grupo de porteros que no se hicieron con la titularidad porque alternaron la seda con el percal. Pero fueron actuaciones casi circunstanciales.

El portero que Lopetegui y Luis Enrique han mantenido en la titularidad, pese a las muchas dudas que siempre ha despertado, no se puede decir que haya salvado un resultado. Probablemente, ha estado en su contra el hecho de que está todavía muy reciente la imagen de Iker Casillas ganando puntos para el Madrid y partidos para la selección. A la vista de la magnífica campaña de Iker en el Oporto hay quienes se plantean la posibilidad de la repesca. Casillas no aceptó la propuesta de volver a la selección con la posibilidad de soportar el banquillo. Parece comprensible que no deseara emborronar su historial. Tal vez fue un acto de soberbia. Quizá la faltó sensibilidad para ser el mejor compañero que pudiera tener un guardameta que ocupara su puesto.

Hay labores que no son fáciles de aceptar. Luis Aragonés llamó a Palop sabiendo que iba a ser tercer portero. El valenciano aceptó la tarea. Sólo en un cúmulo de desgracias podía haber sido internacional. No lo fue y se comportó como un profesional excepcional. Para Casillas bajar del trono le debió parece afrenta. Pero hoy con De Gea, que debería dejar su puesto a Kepa, hasta el retorno de Casillas parecería decisión plausible. De Gea es bueno con la defensa muy cercana y España no juega así.

Posdata. El descalabro internacional no obsta para que volvamos a las grandes emociones. Atlético y Barça se juegan el liderato. Partido grande.