Borrón y cuenta nueva

Luis Enrique ya ha cumplido con la primera parte de la parte contratante: recoger una selección derrotada en el Mundial. Su misión era comenzar nueva etapa y pareció que iba a ser así cuando consiguió los dos primeros triunfos ante Inglaterra y Croacia. La primera salida la ha cerrado en tablas: dos victorias y dos derrotas, pero con el agravante de que las últimas han costado la eliminación para la participación en la fase final a la que solo acuden cuatro selecciones. Ahora comienza la segunda parte de la parte contratante: construir la selección del futuro.

Los aficionados debemos comenzar a pensar que aquella selección ideal quedó para los recuerdos. Han desaparecido los jugadores que hicieron posible aquellos éxitos. Faltan, Casillas, Puyol, Piqué, Xavi, Senna, Xabi Alonso, Iniesta, Villa, Torres, Cesc, Silva y Cazorla, entre otros. Han desaparecido los “jugones” los maestros del tiqui-taca. Aquella se acabó. Ahora es preciso que llegue nueva generación capacitada para mantener aquella imagen o crear otra que sea igualmente triunfadora.

Para empezar, Luis Enrique ha manejado una cantidad de jugadores que le ha permitido constatar las condiciones de la mayoría y la efectividad que pueden ofrecer cualquiera que sea el sistema a utilizar. Porque es casi  imposible pensar en el pasado si no se cuenta con jugadores capaces de interpretar aquellas directrices futbolísticas.

Lo que se avecina es la creación de la nueva selección. Luis Enrique no ha formado un equipo tipo en los encuentros que ha dirigido. Nadie puede recitar un once tipo. Debe pensar en la recomposición desde el puesto de guardameta (¿Existe Casillas?). Al tiempo debe madurar la idea de que los partidos de clasificación para la próxima Europa no van a servir para tantas pruebas. Hay que salir al césped con las ideas claras. Ya no van a valer sorpresas ni golpes de imaginación. Por ejemplo, hay que justificar por qué Alcácer, que marca goles y está en racha, ni siquiera aparece en la lista de los llamados. Y si Morata está dominado por la ansiedad es preferible que juegue Yago Aspas. El futuro no es cosa de nombres. La renovación debe llegar atendiendo a los méritos de cada uno y en  el momento oportuno. Hay que llegar al borrón y cuenta nueva.

Posdata. El Alcorcón, uno de los tres equipos de Segunda que no ha jugado en Primera es líder. Y esta semana, dos entrenadores más al paro.