Solari, prudente, ordenó el equipo

Santiago Hernán Solari debutó como entrenador del Real Madrid en Melilla y de su primer examen, en su primera actuación como entrenador circunstancial, cabe decir que no quiso inventar nada, alineó a cada jugador en sus puesto, dio minutos a Vinicius, colocó a Sergio Vázquez como central, puesto al que podría optar en Liga dadas las lesiones del equipo, dio libertad a Asensio para que jugara sin condicionamientos y confirmó con Odriozola, que había sido equivocadamente marginado y hasta tuvo la fortuna de dar minutos a Cristo González, debutante que aprovechó el lance para marcar su primer gol.

El resultado fue brillante ante el Melilla, equipo que aspira al ascenso a Segunda y que en los primeros cuartos de hora hizo jugadas muy interesantes y hasta puso en algunos apuros a los defensores madridistas. Las ocasiones de gol las desaprovechó. La energía mental con que salieron a disputar el partido se transformó en desarrollo físico que acabó cuando el Madrid tomó el mando. Por el contrario, en su meta, Dani Barrio se convirtió en el mejor de su equipo. Evitó con sus intervenciones más de un tanto.

Solari hizo un equipo plagado de suplentes. Odriozola fue el estilete por la banda derecha y Vinicius por la izquierda. El donostiarra y el brasileño fueron, sin duda, figuras destacadas. Odriozola fue internacional con Lopetegui y éste, en el Madrid no le dio bola. Ni siquiera con la lesión de Carvajal. Vinicius es la gran esperanza de los dirigentes madridistas, Sueñan con un Neymar o similar. Lopetegui siempre dijo que le faltaba un hervor, que no estaba acabado de cocer. En Melilla tuvo momentos en que no acabó de tener las ideas claras y se limitó a algunos golpes de buen estilo. Luego se convirtió en el jugador que ansían en el Bernabéu. Lanzó un remate a gol que se estrelló en el larguero y participó con un buen centro en la segunda diana de su equipo. Tal vez en los momentos de murria por los que ha pasado el conjunto madridista habría aportado alguna alegría en el juego.

El Madrid solventó el camino de la eliminatoria con goleada. La vuelta al Bernabéu en Liga se presume distinta a lo que fue en encuentros precedentes. Solari, presumiblemente, seguirá prudente. Su puesto como entrenador de paso, le exige no romper nada. Y tal vez con ello el equipo mejorará.