Goleada del Barça sin Messi

No estaba Messi y el Barcelona le marcó cinco goles al Madrid. No estaba el argentino pero su gran amigo, Luis Suárez, le dio por acertar como no había hecho al principio de temporada y se fue a casa con tres goles en su haber. Tres, marcados consecutivamente, lo que los ingleses consideran auténtico “hat trick”. No estuvo Messi aunque si su memoria. La que impulsó a varios jugadores a buscar a Jordi Alba por la banda izquierda y con ello reivindicar la figura del extremo izquierda, el jugador que corre la banda y lleva el balcón al área para que sus compañeros rematen a gol. La alienación de Alba es de lateral izquierdo, mas su función acaba siendo la de un hombre de banda, de un jugador que abre la defensa contraria y con ello facilita la labor de sus compañeros de ataque.

En la primera parte, la función de Alba fue fundamental. Bale no le persiguió casi nunca y Nacho se las vio y deseó para evitar sus internadas. El agujero de esa zona propició la llegada de los tantos y lo que es peor, la sensación de que el Madrid no podía defenderse. Mas bien era incapaz de ello. Por ello Lopetegui acudió en auxilio con Lucas Vázquez en la segunda mitad del partido. El tanto de Marcelo llegó propiciado por una internada del gallego.

Con la lesión de Marcelo, otro defensa goleador, hubo que modificar la zaga y Varane ya había salido por Lucas Vázquez. Nacho acabó de central. En los primeros diez minutos del segundo tiempo, por fin, apareció el Madrid, logró su gol, estrelló un balonazo en un poste y apabulló al Barça al que encerró en su campo. Se olió el empate. El Barça sin el balón estaba deslavazado. El Madrid, que no había comparecido en el primer tiempo, asustó.

Con las ansias madridistas de ataque llegaron los contragolpes azulgrana y, consecuentemente, no solo el afianzamiento del triunfo, sino también la inmisericorde goleada. Lopetegui optó por Isco que maneja el balón más que Asensio, pero al ritmo del Barça y ello no tuvo ventaja alguna. Isco sólo tuvo presencia activa en la segunda mitad. Asensio apareció para suplir al indiferente Bale.

Valverde colocó a Sergi Roberto de lateral y contó con Rafinha para potenciar el centro del campo. Posteriormente recurrió a Semedo y Dembelé. Sus relevos fueron más eficaces. Éste, que no goza de buena fama personal, lo primero que hizo fue participar en jugada que dio el 3-1 y dio tranquilidad al Camp Nou. Valverde cambió a Coutinho, autor del primer tanto y cuando prescindió de Arthur, el otro jugador que impone calma en el centro del campo, alineó a Vidal que en su  primera acción ofensiva remató un centro de Dembelé y cerró la cuenta.

Lo más destacado del Madrid fueron las declaraciones de Casemiro al final del encuentro. Culpó a los propios jugadores de la mala campaña.

Posdata. Lopetegui consumió en el Camp Nou su último argumento defensivo. El grito del Camp Nou fue inmisericorde: “Lopetegui selección”