El Clásico, lleno de incógnitas

El Barça logró salvar la ausencia de Messi y con ello se preparó mentalmente para recibir al Madrid el domingo. El club madrileño vive horas de incertidumbre tanto desde los puestos directivos como desde el equipo futbolístico. En el Barça parece que ha crecido el optimismo tras ganar al Inter. En el Madrid los nervios son tan palmarios que Sergio Ramos agrede a un canterano durante un entrenamiento y Marcelo ataca a la prensa a la que hace responsable de no se sabe qué problemas. Y en medio del protagonismo de los dos grandes aparece el Atlético dando que hablar al ser vapuleado en Liga de Campeones. Valverde ha recibido la confirmación del presidente del club para la próxima temporada. Lopetegui está esperando la carta de despedida y Simeone, que se las prometías muy felices porque lleva años obteniendo buenos resultados y gozando del aprecio de la hinchada colchonera, se ha topado con una derrota humillante que ha servido para que también se le cuestione. Del Rey abajo, ninguno.

El Barça vive con las incógnitas que plantea la ausencia de Messi. El Madrid sigue siendo discutido porque la salida de Cristiano no se acaba de digerir. Han sido sus compañeros, con sus actuaciones deficientes, los que han puesto sobre el tapete la inconveniencia del traspaso. Solamente Isco ha salido a la palestra a decir la mayor de las verdades del asunto. No hay que lamentarse por la ausencia de un señor que se quiso marchar. Isco tiene claro que no merece la pena llorar por la pérdida porque fue él quien decidió el adiós. Si el Barça ha de hacerse a la idea de jugar varios partidos importantes sin Messi, en el Madrid hay que comenzar a abandonar la idea de que sin Cristiano no sale el sol.

Pero ahora ¿qué hacemos con el Atlético? ¿Hay que comenzar a discutir las alineaciones de Simeone? Evidentemente, son los entrenadores quienes tienen mayor conocimiento del estado de sus futbolistas. Desde fuera emitimos juicios que no siempre son verdades palmarias. De todas maneras me gustaría que Cholo explicara por qué dejó en el banquillo hasta el segundo tiempo a Rodri. Tal vez también habría que preguntarle por qué siempre ha preferido guerreros que artistas en el centro del campo.

Posdata. El domingo tenemos el Clásico. Y a Tebas no se le ha ocurrido mandarlo a Miami. Menos mal.