La crisis es menos

Ganó el Madrid, pero ni el equipo se ganó los favores del público, ni Lopetegui obtuvo el perdón de sus pecados. Ganaron los madridistas a pesar de que los checos tuvieron más y mejores ocasiones pata golear. Lograron su tanto cuando el partido declinaba y las fuerzas para los contragolpes ya no eran tantas. Pese a ello, estuvieron al borde de la igualada. El Viktoria Pilsen fue más equipo de lo que se esperaba. En demasiadas ocasiones puso en evidencia a la zaga madridista. En su gol colaboraron, como espectadores privilegiados, Sergio Ramos y Marcelo que no inquietaron al goleador. Con el triunfo, la crisis es menos.

En el minuto 11, Keylor Navas salvó lo que pudo haber sido el primer gol del Viktoria. Con ello se confirmó que Navas está para jugar otros encuentros y no solo la Liga de Campeones. Dentro del mismo minuto, en la contra, Lucas Vázquez, en carrera de autentico extremo, centró templadamente y Benzema marcó el gol que certificó que, en principio, la alineación de Lucas como lateral derecho no había sido una ocurrencia.

Con el paso de los minutos se evidenció que Lucas puso toda su voluntad para jugar por el carril derecho, pero fue más eficaz en ataque que en defensa. Las otras dos ocasiones de gol del Pilsen, clarísimas, y una de las cuales la volvió a salvar Navas, demostraron que por ese lado el equipo era más feble. La tercera oportunidad llegó por el lado de Marcelo. Fue en el último minuto de la primera mitad y su error lo sancionó el público con fuerte pitada.

Salió el Madrid con  prisas porque el ambiente no era el más apropiado para mantener el resultado en vilo. El tanto obtenido con cierta rapidez calmó los ánimos del respetable. Ver la victoria en el marcador es un placebo cuando existen tantas discrepancias entre dirigentes futbolistas y público. El equipo ofreció una alineación tal vez inesperada. A la presencia de Navas, hubo que añadir el castigo a Varane, que Lopetegui convirtió en la participación de Nacho en el centro de la  zaga junto a Sergio. La alineación de Isco era esperada aunque aún no está para aguantar los noventa minutos. Se notó su presencia al tiempo que se constató que Modric todavía no está de acuerdo con las calificaciones que ha obtenido gracias al Mundial.

El triunfo se consolidó con la jugada en que Marcelo se hizo perdonar el error del primer tiempo en que dejó al conjunto en ridículo. Hasta el minuto final los checos buscaron primero la victoria y después el empate. No se dieron  por vencidos en ningún momento y hasta el último instante hubo que recurrir a que Nacho salvara otro momento dramático. El público no se marchó a casa satisfecho. Hay inconsistencia impropia de la categoría que se adjudica a los componentes del conjunto. Otra vez faltó la presencia importante de Bale.

Posdata. El Valencia dio en Berna la autentica medida de sus posibilidades. No sale de su crisis.