Valverde, en el podio de su vida

Alejandro Valverde quería ser campeón del Mundo y en Austria lo consiguió. El equipo europeo de golf de la Copa Ryder quería derrotar a Estados Unidos y lo hizo. Hay deportes en los que el deseo de victoria se percibe mucho antes de que se comience a competir. Hay casos y actitudes en los que la duda asalta. El Barcelona, que no quiere ser campeón de Liga, empató en casa, in extremis, con el Athletic. Se salió con la suya, o mejor, con la de Valverde, su entrenador. El Madrid también se la juega por la Liga de Campeones y ente el Atlético de Madrid fue incapaz de vencer porque tal vez el torneo español le interesa menos.

El sábado fue función de frustraciones. El domingo de notables satisfacciones. Alejando Valverde está protagonizando tal vez la mejor temporada de su ya larga carrera. Ha estado en la cabeza de todas las competiciones en que ha participado. Ha sido protagonista principal en las grandes rondas  y hasta se asomó al primer puesto como ocurrió con la Vuelta España en la que solo a última hora le fallaron las fuerzas. Pero había sido ciclista destacado ganando etapas importantes. Tiene 38 años y con tal edad se puede vislumbrar que el futuro tiene fecha de caducidad. En Innsbruck no quiso desaprovechar quizá la última oportunidad y lo hizo. Corrió inteligentemente se fue a por la victoria cuando había que hacerlo. Llegó a la meta en esprint propio de especialista. Ni siquiera aguardó a que arrancaran sus compañeros de escapada.

En la misma tarde, en París, el equipo europeo venció al de Estados Unidos con golf de excelente categoría. Eran favoritos los estadounidenses, pero se impuso la garra europea a pesar de que algunos de sus componentes no han tenido una temporada brillante. Entre los vencedores estuvieron Sergio García, que ganó tres de sus cuatro partidos, y Jon Rahm que se anotó únicamente un punto, pero lo consiguió ante el mejor jugador de la historia: Tiger Woods. Fue final apoteósico.

Lopetegui y Valverde no han tenido aplausos con los anómalos resultados de sus conjuntos. Lopetegui tiene más cuerda. Su contratación se hizo de forma tan polémica que el club está obligado a mantenerlo. Valverde convendría que se tendrá que atar los machos.

Posdata. Esta Liga da la impresión de que vivirá de sorpresa en sorpresa. Nadie se apunta a campeón. Y las caídas de entrenadores empezarán pronto