Modric reivindica a los artistas

La FIFA ha querido obtener el perdón por sus veleidades al otorgar el galardón del año, el premio para el mejor jugador de la pasada temporada, al croata Luka Modric. Ha premiado a jugador bajito como Xavi e Iniesta, poco goleador como los citados y menos excelente en el juego como ambos. La FIFA no premió a ninguno de los dos españoles ni siquiera el año en que fueron campeones del Mundo. A Modric lo han distinguido en temporada en que ha sido subcampeón mundialista, torneo en que brilló conduciendo como timonel a su selección. Su actuación fue sobresaliente hasta el último encuentro del torneo en que Croacia fue derrotada por Francia.

El “The Best” a Modric es recompensa a un tipo de futbolista que permanece medio oculto cuando surgen lideres como Messi y Cristiano que difuminan al resto. El portugués, ni el argentino brillaron en el campeonato disputado en Rusia. Aunque nadie dudara de que son superiores al galardonado en varios aspectos es indudable que esta vez contra ellos ha pesado la actuación de sus respectivas selecciones. Modric, además, fue uno de los componentes del Real Madrid que ganó por tercera vez consecutiva la Liga de Campeones.

En Modric han recaído méritos diversos y de ahí que haya obtenido la victoria en la votación. No pareció de recibo que dos de los nominados, Messi y Cristiano, no acudieran a la entrega de premios. El argentino se excusó y el portugués pasó de toda manifestación por el hecho de su ausencia.

Modric pertenece a una clase de futbolistas que ayudan a mantener las bondades del deporte. Que premien a quien crea antes que a quien remate es para solazarse. Hay que comenzar a creer que los perfeccionistas, aunque suman menos portadas, no tienen menos méritos que los divos. Modric no está entre estos últimos. Ni siquiera físicamente puede presumir de adonis como Cristiano. Ello no importa mientras siga ejerciendo de jugador con cabeza pensante aunque muchas veces pase inadvertido. Los goles suelen tapar las virtudes de quienes los facilitan. Esta vez no ha sido así. ¡Eureka!

Posdata. La batalla Rubiales-Tebas acabará en guerra. Comienzan a definirse bandos.