España confirma el nuevo rumbo

Cielos y tierra sonríen a Luis Enrique. Ahora sólo falta que sonría él. Lo acabará haciendo porque de seguir la racha va a ser difícil que se le planteen preguntas ante las que se muestra algo esquivo. Debutó con triunfo en Wembley y ratificó el cambio efectuado en la selección no solo con novedades en las alineaciones, sino con el cambio de sistema y de actitud de los jugadores. Y sobre todo, con goleada.

España dominó a Croacia con goles logrados al más viejo estilo. Centro desde la banda de Carvajal y remate de cabeza de Saúl. Dos disparos de Asensio desde fuera del área y dos dianas de las que apenas se ven. Pase adelantado en la contra por Asensio y diana de Rodrigo. No hay nada más antiguo que los tantos vistos en Elche y tal vez no hay tampoco jugadas más brillantes y emocionantes.

España no necesita tanto toque como antes para vencer y hacer disfrutar a los espectadores. Parece contradicción que a tiempos nuevos tengamos goles viejos. También fue de antigua usanza el remate de cabeza de Sergio Ramos en jugada de córner y tampoco anduvo a la zaga Isco con el remate del sexto tanto. Y que cunda el ejemplo.

Luis Enrique da la impresión de que piensa más en el futuro que en el presente. La selección, que salió tocada de Rusia, necesita reivindicarse y nada mejor que victorias ante equipos de primer orden. Batió a Inglaterra en el comienzo de su etapa y precisaba otro triunfo ante la subcampeona del mundo, para justificar su nuevo rumbo. Luis Enrique creyó más en la conveniencia de modificar el equipo que venció en Wembley porque busca la selección del futuro y de ahí la necesidad de las rotaciones.

Debutaron Gayá y Ceballos. El valencianista pertenece a la escuela de laterales izquierdos que crecen en Mestalla y Luis Enrique cuenta con él porque es lo más parecido a Jordi Alba (también nacido como defensa en Valencia) de quien ha prescindido. Ceballos es otro de los grandes jugadores a quienes costará ver triunfando porque en el Madrid siempre tendrá complicado ser titular. Podría darse el caso de que el seleccionador continuara contando con él aunque viviera el fútbol desde el banquillo del Bernabéu.

No es fácil adivinar el papel de Asensio tirado a la derecha casi como extremo, pero él se hace notar. Marcó dos dianas y dio dos pases con los que marcaron sus compañeros. Fue la actuación deslumbrante de la noche. El técnico cree firmemente en Carvajal para abrir la banda porque Asensio se va hacia dentro. La fórmula funciona y las rotaciones confirman nombres. Los cambios de Luis Enrique tienen perspectiva futurista. Entre los hombres con quienes cuenta hay juventud, como en el caso de Rodri, y deseos de recuperar para el equipo nacional glorias pasadas aunque sea por otros medios futbolísticos.

Croacia se dejó ver en el primer cuarto de hora en el que De Gea anduvo apuradillo. Era impensable una victoria tan rotunda. España no fue la del Mundial y no permitió que Croacia lo fuera.