Luis Enrique, pocos cambios

No es nuevo que Luis Enrique se suba a un andamio como quien quiere ver el panorama desde el puente, para tener perspectiva idónea del juego, de los movimientos de los jugadores, los espacios y las particularidades técnicas de cada futbolista. Ya lo hizo en Balaídos cuando entrenó el Celta y fue noticia y hasta comentario chusco. Pedro Escartín, en época en que fue seleccionador, se subió a la torre del Bernabéu para ver el partido desde la altura y ello tuvo consecuencias festivas en los medios informativos. Ha habido otros casos en el mundo en que los técnicos han buscado mejor perspectiva.

Luis Enrique es entrenador singular y nada de particular tiene que haya necesitado un andamio desde el cual construir la nueva casa de la selección. Se esperaban más novedades en la confección de la lista de internacionales. Quizá ello era vana esperanza porque no hay muchas posibilidades de cambiar a determinados hombres que no hicieron la mejor de sus actuaciones durante el Mundial.

Cabe la posibilidad de que el técnico de quien se esperaban cambios importantes se haya limitado a dejar en casa al mejor lateral izquierdo, Jordi Alba, con quien no tuvo relaciones cordiales en el Barça. No cabe la sospecha de que para imponer disciplina y cambiar métodos todo dependiera de las influencias nocivas del jugador barcelonista. Si había individuos con peso en la plantilla, con influencia no era precisamente el azulgrana.

Luis Enrique da la impresión de que ni siquiera va a cambiar al guardameta. De Gea salió muy tocado del campeonato y parece que va ser titular. Kepa queda para más adelante. Según todos los indicios el equipo que se enfrente a Inglaterra en el primer partido de este campeonato inventado por la UEFA para hacer caja y molestar a los auténticos patronos del fútbol profesional, v a variar muy poco. No anuncia novedades importantes.

El nuevo torneo ha llegado para que se vuelva a creer en la selección y para ello hay que buscar la victoria. El seleccionador no se va a atrever a buscar el once del futuro. Como todo entrenador tratará de buscar resultado favorable. En Wembley verá el juego desde el banquillo y desde lugar tan bajo no verá el panorama. Con la alineación que se prevé no hace falta subirse a un andamio.

Posdata. Lo de Liga en USA es un brindis al sol. Tebas cree que el fútbol es más negocio que deporte. El Barça-Girona allí puede ser espectáculo político y bochornoso.