Valverde y Lopetegui, mando en plaza

La Liga ha comenzado como corresponde. Madrid y Barcelona ya están en cabeza. El Madrid de Cristiano perdió en Girona. El Madrid sin el astro portugués, que aún no se ha estrenado en Italia, goleó a los gerundenses. Por encima del resultado hay que hacer notar que el equipo está al mando de Lopetegui. El nuevo entrenador da la impresión de que quiere dejar sentado de que desde el puesto de mando se ven los problemas de manera diferente.

En Girona no alineó a Courtois, no dejó acabar el partido a Marcelo y echó mano de Modric en la segunda parte por Isco.  Benzema y Bale se han debido creer en la obligación de suplir con goles al exportado.  No creo que mantenga a Keylor Navas en la titularidad porque en un club como el Madrid cuando se gastan tantos dineros por fichar a un guardameta ello conlleva la obediencia debida. Unos partidos en favor de Keylor son brindis al sol. El costarricense sabe cuál es su futuro.

Lo de Modric parece un castigo por el arrebato de rebelión y aunque el entrenador dice que por el Mundial aún no está en plenitud, todo da a entender que  le están tocando los costados. A Marcelo le ha mandado un recado.  Ha sido acusado muchas veces de atacar más que defender y tal vez le pare sus ansias que han sido lo mejor de sus actuaciones en el Madrid. Muchas decisiones casi a bote pronto. Lopetegui quizá arriesgue más de la cuenta. En el Madrid cualquier error cuesta la vida al artista.

En el Barça, los problemas de Valverde son de acoplamiento. El club ha fichado jugadores de los que se espera buena colaboración y tendrá que buscar el modo de ensamblarlos lo que no es fácil. La noticia más positiva es el hecho de que Dembelé está ofreciendo parte de las cualidades por las que fue contratado y de las que se tuvo en duda durante la pasada campaña.

El asunto más problemático es el de Coutinho. Nadie pondrá en duda sus grandes condiciones, pero llegó con la obligación de ser el sustituto ideal de Iniesta y esta labor le va a condicionar. Se parece poco al albaceteño y también goza de condiciones que no posee éste. Valverde tiene el problema de hacer compatibles a Iniesta y Dembelé si ambos han de jugar por la izquierda. Con la ayuda natural de Jordi Alba se produce exceso de jugadores por la zona. Valverde y Lopetegui tienen la suerte de contar con elencos tan importantes.

Posdata. En Mestalla se las prometían felices y ya han sufrido la primera decepción. Los nuevos fichajes han de justificar su presencia en el equipo.