Partidos en USA sin consenso

Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, tiene un concepto comercial y empresarial del fútbol. En parte tiene razón dado que como otros espectáculos se ha globalizado y no tiene fronteras. Le quedan todavía sentimientos que no son fáciles de obviar. Tebas está empeñado en fomentar las excelencias de la liga española y con ello captar más dineros. No la quiere reducida al ámbito nacional y por ello ha firmado un contrato con una empresa estadounidense, por quince años, que obliga a llevar a aquél país al menos un partido de nuestra competición cada temporada.

El convenio se ha conocido casualmente. Lo ha firmado sin contar con el consenso de clubes y futbolistas. Ha sido un trágala. Una medida dictatorial. Algo que está lejos de modos democráticos ante los que hizo respingos en algún tiempo. Se ha comprometido y todos los clubes no están de acuerdo, No se conoce que haya estudiado con ellos, colectiva o individualmente, las particularidades de esas excursiones de nuestros mejores equipos.

Ante el convenio hay que hacerse muchas preguntas. Luchar contra el crecimiento de la Premier o la liga italiana, que ahora maneja millones, es lícito y conveniente. La manera es discutible. Para crear buen ambiente a nuestro fútbol en USA se supone que deberían programarse los mejores partidos. ¿Qué dirá un abonado del Madrid o el Barça que le priven de uno de los partidos del año porque se juega en Washington pongamos por caso?  Se pagan cientos de euros del abono para no ver el gran encuentro de la temporada. Programar otro de menor fuste, un Girona-Huesca, con todos los respetos para ambas sociedades, ¿fomentaría el interés por nuestro fútbol?

Los futbolistas han puesto pies en pared porque Tebas no ha contado con ellos. Resulta complicado combinar Liga, Copa y Liga de Campeones. En medio habría que incluir el partido o partidos de América. El calendario no está para más combinaciones. Viajes a América, además de los que disputan los jugadores de los clubes españoles con sus selecciones es ayudar a su cansancio, tal vez a su hastío.

El contrato ha de ser revisado por todos los implicados y requiere estudio a fondo. Da la impresión de que Tebas ha lanzado un brindis al sol y de momento no hay aplauso mayoritario.

Posdata. ¿Se mantendría el contrato si Madrid y Barça estuvieran en contra?