Messi y el Barça, como siempre

El Barcelona arrancó la Liga sin novedad. Ganó en casa al Alavés y de nuevo mostró sus particularidades. Volvió a mostrar un juego muy previsible, el que hace fuerte al equipo contrario en su zona, y el triunfo le llegó, como siempre, gracias a Messi que no solo fue el mejor del equipo, sino también el más eficaz ante la portería contraria. Con la ausencia de Cristiano sus dos goles comienzan a darle la ventaja casi inevitable para la conquista de la Bota de Oro. Tras el anodino Mundial con Argentina el ídolo azulgrana tuvo que tomar el mando para que el fútbol insulso del primer periodo pasara a ser sólo modorra veraniega.

El entrenador barcelonista, al comienzo, no echó mano de los grandes fichajes y ni siquiera hizo titular a Coutinho cuya aparición en la segunda parte fue muy efectiva. Hizo el gol que afirmaba la ventaja en el marcador y volvió a mostrar su cualidad de futbolista muy peligroso en el disparo desde posiciones en las que no suele ser pródigo el Barça.

Hubo que aguardar a la segunda parte para que el público del Camp Nou comenzara a creer en los suyos. Mucho pase horizontal y una sola intención de ataque al centrar todas sus penetraciones en la incursiones del incansable Jordi Alba. Messi juega de memoria con él. Desde la derecha, para romper la zaga adversaria, centra hacia la izquierda y allí aparece siempre Alba.

Messi intentó el gol en uno de sus prodigiosos libres directos, pero estrelló el balón en el larguero. El tanto llegó en ese disparo que pone a los porteros en tensión y a las barreras pendientes de cortar la trayectoria de la pelota por los aires. Ocurrió lo impensado. Messi en lugar de buscar la parábola lanzó el balón por debajo de la barrera. Como es habitual, todos los defensores saltaron pensando que la pelota iría por alto.

Ganó el Barçá, pero mostró sus defectos de exceso de elaboración y escasa velocidad. El abuso del toque sin imprimir más rapidez hace que el triunfo tarde y hasta se produzca la impaciencia en la gradería.

Ganó el Barça como estaba previsto y perdió el Villarreal en casa ante la Real Sociedad, lo que no entraba en los planes de la jornada inicial. Dos centrales del Villarreal brindaron los dos pases de gol a los realistas.

La gran sorpresa fue la victoria del Levante en el campo del Betis. El 0-3 fue producto de la mayor habilidad levantinista para buscar en el contragolpe las fisuras béticas. Hubo en la inauguración de la campaña un tanto excepcional y lo marcó Morales. Si el gol del levantinista lo hubiera logrado un futbolista del Madrid o el Barça estaría en las televisiones mañana, tarde y noche.

Los empates de Valladolid en Girona y del Espanyol en Vigo, que estrenaba entrenador, entán dentro de lo más o menos previsible. Es pronto para tomar en cuenta lo ocurrido, pero este año en la lucha por la permanencia habrá algún equipo de los que el año pasado tuvo brillante actuación.

Posdata. Los calores retrasaron a la nocturnidad el Madrid-Getafe. El Valencia-Atlético y Athletic-Leganés, al lunes. Para empezar, cuatro días para la primera jornada.