Neymar sería mal negocio para el Madrid

Neymar es un mal negocio. No es un jugador de fútbol es una empresa. Cualquier operación que se estudie con él recordará a las de aquellos futbolistas que fueron de club en club para mejorar sus emolumentos y los de sus representantes. Ronaldo se fue del Barça y se fue del Madrid. El traspaso a Italia supuso quince millones de las pesetas de entonces a sus tres representantes. Por cierto que los tres, por diversas razones, acabaron en la cárcel. El “manager”, lo de intermediario se quedado obsoleto, el tal Jorge Mendes ha ingresado doce millones de euros por sus gestión en la compraventa de Cristiano del Madrid a la Juventus. En este caso, en el de Neymar, se habla con su papá que no es conversador fácil de conformar. Que una cosa son los dineros del chico y otra los suyos. Con este señor ni siquiera son válidos los argumentos del Gran Capitán. Papá Neymar no habla de palas y azadones, que eso es muy vulgar. Cuando fichó por el Barça uno de los capítulos más sustanciales fue aquél en que se nombraba al papá por como ojeador en Brasil y ello eran cuarenta millones.

Neymar sería un problema dentro del vestuario. Desaparecido Cristiano con su ego y prepotencia ante los demás, el brasileño no podría ostentar mando en plaza. Neymar no tiene la capacidad futbolística del portugués. En los momentos que hay que cargar con el equipo no aparece. Sucedió en el Barça cuando estuvo lesionado Messi, ha ocurrido en partidos importantes con el PSG y ya se ha visto que en el Mundial, al margen de piruetas estéticamente plausibles, ha aportado bien poco.

Se marchó del Barcelona porque quería ser el numero uno y con Messi no lo podía ser. En el Bernabéu tampoco habría podido ejercer como mandamás con la presencia de Cristiano. Pese a la ausencia de éste tampoco en el Madrid podría convertirse en el centro. En París chocó con Cavani y en el vestuario madridista tropezaría con más de uno. Y Lopetegui no es hombre con carácter suficiente para cortar rebeliones internas. Fichar a Neymar tiene muchos riesgos y no solo económicos.

Posdata. El fútbol femenino empieza a tener gran protagonismo. El Barça se lleva de excursión a América a sus dos primeros equipos. Las chicas con los chicos. Inaudito.