El Mundial, mercado abierto

Los mundiales son el gran escaparate en el que se muestran las joyas de las coronas. Cada muestrario llama poderosamente la atención de los compradores compulsivos. Con las mejores actuaciones individuales se despiertan los deseos de acudir al mercado aun cuando no haya posibles para todo y para todos. En realidad, a las grandes adquisiciones solamente pueden llegar unos pocos. Pero el ansia de mejora es tal que hasta la clase media se empeña en aportar alguna novedad al equipo. Las estrellas se las están rifando los ricos.

El belga Hazard es una de las preferencias del Real Madrid, que también tiene que estudiar la posibilidad de recuperar a James Rodríguez. Su preocupación es suplir a Cristiano con más de un nombre porque sabe que uno solo no basta. El club se ha de plantear cómo sustituir a un delantero que garantizaba una cincuentena de goles cada temporada. Dada la dificultad de encontrar un jugador similar ha de compensar con un par de figuras de primer orden con los que practicar otro fútbol que, aunque  menos efectivo, sea suficientemente satisfactorio para los socios.

La élite madridista considera que la venta de Cristiano no es mala operación. En el ambiente está el hecho de que era admirado por sus goles, pero no querido. Gustaba mucho el goleador y no contaba con el aprecio personal de los aficionados. Florentino Pérez no se contentará con un buen apaño. Nunca lo ha hecho. Buscará una o dos estrellas de las que pueda presumir de que son de las que durante toda su vida han deseado jugar en el Madrid. Nunca ha perdido la visión de la galaxia.

El Barça tiene la obligación de competir con el Madrid, pero sus necesidades actuales son distintas. No se trata de buscar un delantero, un arma eficaz goleadora porque cuenta con Messi, Luis Suárez y Coutinho que apoya esta labor desde una posición más difícil de controlar. La obsesión barcelonista está en aportar jugadores que recuperen el estilo de la casa. Presentan a Arthur como futbolista que pueda recordar a Xavi.

Madrid y Barça están pendientes de sus conversaciones para apuntalar plantillas de las que, de entrada, se han de desprender de varios futbolistas.

Para el club barcelonés la temporada estará centrada en volver a ganar la Liga de Campeones. El Madrid, además, debe reivindicarse en Liga y Copa, que no han dejado de ser galardones importantes. Al menos Zidane confesó que su mayor alegría como jugador del Madrid fue ganar la Liga.

Posdata. Lo más goloso del mercado son Mbapee, Kanté y Pogba, entre otros. Sin olvidar a Neymar cuya personalidad en menos fiable.