De Gea y Hierro apuestan fuerte

Hay que desear que De Gea se comporte como auténtico guardameta del equipo nacional como lo fueron otros en tiempos precedentes. Ante Irán tal vez se juegue parte de su prestigio que, de momento, tiene emborronado. Nuevo fallo supondría su condena deportiva y la del seleccionador que ha mantenido en él toda su confianza. En Brasil, en 1950, llegó como titular indiscutible el guipuzcoano Iñaqui Eizaguirre, jugó el primer partido y, a continuación, pasó al banquillo superado por Antonio Ramallets. Más recientemente vivimos el sostén del entrenador como en el caso de Zubizarreta, pero no el de Molina, que falló en un despeje por alto. En la historia de la selección hay ejemplos de todo tipo. Incluido el de Juan Bañón, que era suplente en París, pero se le ocurrió saludar a los republicanos españoles que había acudido a ver el partido y ya no volvió a ser del equipo aunque pertenecía al Madrid.

Los porteros están en el debate con más frecuencia que los delanteros. En Madrid, aún se mantiene la idea de fichar a un guardameta a pesar de que Keylor Navas ha demostrado que es mejor que la mayoría de quienes aparecen en el panorama como posibles sustitutos. En la selección actual Hierro y sus más próximos consejeros, Ochotorena entrenador de los cancerberos entre ellos, le han ayudado a seguir confiando en De Gea. Una papeleta para ambos.

El menor error hará que se recuerde que ya lo tuvo contra Croacia, Argentina y Suiza. Tal vez, De Gea tenga algún problema de tipo personal que le ha afectado. Su semblante no es el de un futbolista que anuncie confianza, alegría y optimismo. Se le ve, al menos por medio de las imágenes que transmite la televisión, con aspecto casi melancólico. No parece la alegría de la huerta. Si contra Irán fortalece su imagen será para celebrarlo. Nadie debe desearle que repita errores. Por encima está el prestigio y la carrera de la Roja.

Posdata. El Mundial está acreditando a los auténticos goleadores: Cristiano, Diego Costa y Kane. Messi, “Bota de Oro” de este año falló un penalti.