Hierro, alma de héroe

Fernando Hierro

Fernando Hierro, con alma de héroe, tiene ante sí el peor de los compromisos. Si se gana a Portugal y el equipo convence con su juego, probablemente, habrá voces que otorgarán tal éxito al seleccionador destituido. Si llega la derrota siempre habrá quien recurrirá al argumento de que la decisión del presidente Luis Rubiales, fue un error. Y además, seguramente, se llegará a decir que Fernando no supo manejar el partido. Si hay derrota, presidente y seleccionador correrán con los gastos. Algunos recordarán que con estos hombres se goleó a Argentina, pero olvidarán que con los mismos hubo decepción con Suiza y Túnez. Los antecedentes inmediatos al Mundial no han sido alentadores. No obstante, se continuó creyendo en el valor de los seleccionados.

Evidentemente, dos partidos insatisfactorios no han sido suficientes para restar trascendencia al equipo. La liguilla de clasificación, sin perder un partido dejando atrás a Italia, nos hizo creer que se podía repetir la hazaña de Johanesburgo. Antes de la confrontación con los portugueses se puede mantener la misma ilusión. Aún hay crédito suficiente.

El cambio de seleccionador no ha sido lo mejor que podía suceder aunque sí ha sido lo más ecuánime. Los partidarios de que Lopetegui pudiera simultanear selección con Real Madrid no han examinado datos muy importantes. El club está en plena campaña de reforma de la plantilla  Con Lopetegui en Moscú es razonable que se le consultasen bajas y altas. Como responsable técnico de la próxima temporada tenía que estar a la orden del día de cuanto sucediera en las oficinas del Bernabéu. Salvo que se considere que el entrenador no pinta nada en este aspecto y tiene obligación de aceptar cuanto resuelvan quienes no estarán en el banquillo. Se supone, que de acuerdo con sus ideas, el Madrid tendría que fichar y despedir. Y tales decisiones no casan con el Mundial. No se puede tener la cabeza en dos sitios.

Mañana, contra Portugal, habrá que repetir frase tan taurina como la que se pronuncia antes de comenzar el paseíllo: Que Dios reparta suerte.

Posdata. Lo dijo Iñaqui Gabilondo: “Gerard Piqué, el denostado, nunca perdió el respeto a la selección. El Madrid, sí”.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.