Ego, egoísmo y envidia

El ego, el egoísmo y la envidia le pueden. Cristiano está que muerde porque no ha satisfecho sus aspiraciones respecto del pago de la multa de Hacienda, no marcó ningún gol en la final de Campeones, con lo que se quedó en segundo plano y en el Madrid no cesan de hablar de fichar a Neymar, que llegaría con mayor salario. La noche más feliz de su club, sus compañeros, los directivos y los millones de aficionados seguidores del Madrid, echó agua al vino. Sacó los pies del tiesto y puso incertidumbre cuando no había más realidad que la nueva conquista deportiva. En la caseta, entre los colegas hubo malestar y el capitán, Sergio Ramos, le dio un toque. Después se vio obligado a rectificar.

Cristiano no se ha percatado todavía de que el club lleva años montando un gran equipo y poniéndole nuevas vigas de refuerzo al edificio cada temporada. Sería un error que Florentino Pérez, este año contemplara la nueva copa y se sintiera plenamente satisfecho. Sabe que el conjunto campeón no lo ha creado en un santiamén. Le ha tocado pasar por grandes aciertos y algún error. Ahora, que en mi opinión sería desacertado contratar a Neymar, futbolista que tiene papá, Cristiano no se debe poner nervioso. Ya hubo una temporada en que anduvo triste como la princesa. Luego, con los dineros levantó la moral.

Es imposible que en otro club tuviera más halagos. Más dineros es posible, pero complacencias como las que le han permitido conquistar más de un “Balón de Oro”, votado gracias a las labores de cocina del Madrid, sería casi imposible. Nadie manda más que el club del Bernabéu. No hay ninguna entidad por mucho petróleo que tenga detrás que posea una organización como la madridista.

La afición le perdonó casi inmediatamente su salida de pata de banco. Decir que le gustaría que lo entrenase Guardiola fue peor que mentar la bicha. El City es otro club montado en el dólar de una empresa multinacional. No es el Madrid que todavía pertenece a sus socios, pero puede disponer de recursos económicos para contratar a cuantos se pongan en el mercado. El Madrid seguiría su marcha aun sin Cristiano porque no murió con la salida de Di Stéfano. El Madrid está muy por encima de los jugadores más galácticos. Cristiano no tiene otro remedio que conversar pausadamente para obtener mejor salario. Pero lo de Hacienda es harina de otro costal. Y se debe conformar. Los años no pasan en balde y ya está en el camino del descenso aunque no inmediatamente. Pero ha de ser consciente de ello.

Posdata. La Liga se centraliza. Cinco sociedades en Madrid. Espíritu londinense y rioplatense.