Cristiano y Salah, duelo de artilleros

El Liverpool que se enfrentará al Madrid en Kiev es mejor que el que lo derrotó en París en 1981. El Madrid que quiere tomarse la revancha es infinitamente superior al que fue derrotado. Las comparaciones actuales están a favor del Madrid. Los resultados de las últimas temporadas también hablan de lo mismo. El equipo madrileño aspira a ganar por tercera vez consecutiva la Liga de Campeones sueño que está muy lejos de la mayoría de los grandes clubes europeos, incluido el Liverpool.

Partir como favorito es estímulo moral, aunque, al tiempo, aumenta el compromiso, la obligación de convertir en realidad el pronóstico apriorístico. Los augurios, por el contrario, han de ser motivo suficiente para que los adversarios sientan la necesidad de demostrar al mundo que estaba equivocado.

No es error considerar que la potencialidad madridista es superior a la del adversario. En estos momentos ni siquiera hay que considerar a Cristiano por debajo del Salah, futbolista que ha estado a punto de ganarle la “Bota de Oro” a Messi y que se ha convertido en la nueva figura internacional. El egipcio levanta entusiasmos un tanto exagerados a pesar de la calidad de su juego y su oportunismo ante el marco contrario.

La final no la juegan solo Salah y Cristiano, afortunadamente para el Madrid, hay diez más capacitados para la gesta de la tercera victoria. Aquella tarde de París con el equipo que se llamó de “los García” hubo frustración a pesar de que, serenamente, se podía pensar que no había equipo para tanto. Ni Stielike, ni Santillana, ni el resto de notables y voluntariosos jugadores madridistas, podían presentarse como favoritos y menos aún como conjunto superior. Ocurrió la derrota casi cuando se presumía que había prórroga.

Zidane tiene en sus manos la ocasión de la que no pudo disfrutar Vujadin Boskov, el hombre que en un almuerzo me soltó la frase a la que tantas veces me he referido y tantos colegas han utilizado: “Fútbol es fútbol”. El fútbol fue la ocasión de los últimos minutos que proporcionó la victoria al Liverpool. Zidane tiene ahora más recursos. Cuenta con once casi excepcionales y varios suplentes que entran en parecida categoría. Ni Salah delante ni Van Dijk detrás van a ser suficientes para detener al Madrid de hoy.

Posdata. Ha fallecido José Luis López Serrano. Fue hombre fuerte en el Madrid de Bernabéu y mano derecha de Saporta. Con él desaparece el último hombre de una administración en la que el baloncesto también ganó Copas de Europa. Era gran persona. Un caballero. Un extraordinario hombre de club. Siempre estará en mi memoria.