Jornada de homenajes y despedidas

La jornada final de Liga ha sido de homenaje y despedida. Ha sido, como sucedía con las grandes compañías de teatro, la función en la que todo eran plácemes y aplausos en cada mutis. En el Metropolitano hubo ovaciones, grandes abrazos y lágrimas para despedir definitivamente a Fernando Torres. En el Camp Nou, los actos en homenaje a Iniesta han tenido varios escenarios y ha habido que pronunciar emotivos monólogos. Se han ido dos grandes ídolos. El atlético, aunque no ha alcanzado tanta voluntad popular como el albaceteño, también ha sido futbolista muy respetado.

Del historial de ambos quedarán dos goles mágicos. El del colchonero valió una Eurocopa. El del azulgrana proporcionó el primer mundial. En ambos jugadores ha habido que ponderar sus grandes cualidades deportivas aunque cada uno en su estilo y función en el césped. En los dos ha primado también su caballerosidad, su comportamiento en el campo y fuera el mismo.

En la hora del homenaje y despedida hubo que ver también en la mañana dominical lo sucedido en Mestalla. A Parejo se le dedicó la ovación que merecía por su gran temporada y, sobre todo, por ganarse el fervor de su público, el mismo que una temporada antes lo había denostado. No se sabe si Rodrigo continuará en el club o será traspasado. Por si acaso, le dijeron adiós efusivamente. Tampoco está claro si Zaza continúa. En los dos últimos casos pudo haber sido homenaje y despedida.

Una frase aplicable a cuantos han dependido del favor del público y que nadie ha querido padecer es la de debú y despedida.  Lo han aplicado con más frecuencia los taurinos cuando el debutante no ha merecido la mínima consideración. Afortunadamente, en los citados casos, los públicos han sido generosos en el reconocimiento de los valores de quienes han sido sus ídolos. Lo tradicional era dedicar un partido homenaje con los dineros de la recaudación incluidos. Ello servía para contratar un equipo extranjero, de notable valía lo que llevaba al público al estadio. Ahora, con las competiciones internacionales oficiales, la presencia de grandes conjuntos internacionales ya no es novedad. Últimamente, en algunos casos, al último salario se sumaba el premio especial por los servicios prestados. Ahora, tal vez en algunos casos, sería difícil fijar el plus del adiós.

Iniesta y Torres se han ido por la puerta grande aunque en este caso no haya salida en hombros. Estas efusiones quedan para los de casa. No es preciso contratar porteadores como ocurre en los toros. Los dos salen de sus clubes en la memoria perdurable de quienes les aplaudieron durante años.

Posdata. El Depor sufrió en Riazor del descenso con el Barça de celebración  por el campeonato. En Mestalla apagó la vela de Primera con el Valencia festejando su vuelta a la Liga de Campeones. ¡Vaya fin de fiesta!