Torres y Ceballos, humillados en casa

Cholo Simeone ha cometido el error de ningunear a Fernando Torres que es una institución en el Atlético de Madrid. Zinedine Zidane ha humillado a Dani Ceballos al concederle veintiocho segundos del partido con el Leganés. Simeone nunca fue partidario de tener a Torres en el equipo. Le roba protagonismo cuando juega y cuando está en el banquillo. Le costó un mal trago cuando se le prorrogó el contrato. Ahora está dispuesto a echarle de la plantilla.

Zidane nunca ha sido partidario de los jóvenes de la casa. Le ha costado aceptar la calidad de Isco, Asensio y Lucas Vázquez. A los recién llegados, Vallejo y Ceballos no les ha dado bola en toda la temporada. A Theo, en las ausencia de Marcelo. Con el central tiene la excusa de que ha estado lesionado. Con el bético no tiene coartada. Siempre que ha salido al campo ha mostrado su calidad y sus condiciones para formar parte de la titularidad. O, al menos, estar entre los primeros para las sustituciones.

Simeone tiene derecho, mientras se lo conceda la dirección del club, a dirigir la confección de la plantilla, labor en la que no ha estado siempre muy acertado dados los caros caprichos de jugadores que no han seguido en el club o han sido cedidos. A Torres, a quien ha puesto de ejemplo para los jóvenes dado su constancia en los entrenamientos y su actitud siempre positiva, lo ha descalificado de modo intolerable. Podía haberse ahorrado respuestas tan rotundas sobre su continuidad. La educación y la diplomacia no son sus mejores virtudes.

Zidane se pudo haber ahorrado la salida de Ceballos. El futbolista pudo tener disgusto por no ser alineado, pero darle menos de medio es bofetada inmerecida. Auténtica humillación. Ceballos tiene futuro futbolístico incluso en el Madrid. No está tan claro que lo tenga Zidane, que se ha pasado media temporada sin hallar soluciones a los malos resultados y al flojo juego practicado. Le cuesta entender que el equipo es mejor cuando están en el campo aquellos a quienes les ha negado continuidad. No es el caso de Bale que ya camina hacia el Reino Unido.

Posdata. El Villarreal ha sido modélico en sus fichajes. Lo de Semedo no está en su habitual agenda. Es error por el que no se puede condenar al club.