Partido de duros fajadores

El Sevilla-Manchester United no fue partido para finos estilistas. Ambos conjuntos lucieron la imagen de los duros fajadores. Ni una sola restricción mental, ni una sola indecisión en el momento de ir a por la pelota en pies el contrario. Ninguna concesión. Hasta el último minuto del primer tiempo no se vieron dos autenticas ocasiones de gol. Y fue cuando apareció el español De Gea para salvar a su equipo y, de consuno, convertirse en la figura del encuentro.

De Gea justificó sobradamente su condición de guardameta del equipo nacional español. Sus compañeros, con constantes imprecisiones en el pase, posibilitaron las llegadas al área y remates sevillistas en los que tuvo que estar muy seguro. Los contragolpes de sus compañeros no fueron tan peligrosos como los que tuvo que solventar. Dos de los españoles, Navas y Escudero corrieron por sus bandas y aumentaron el peligro. A los atacantes sevillistas les faltó más fortaleza en los remates. Fallaron ocasiones para acudir a Manchester con ventaja importante.

Mandó más el Sevilla aunque no tuvo superioridad de las que establecen diferencias. La firmeza con que se emplearon los jugadores fue la causa de las muchas faltas, las interrupciones del juego. Con tanta caída, con  tanto besar el suelo, acabó siendo más trabajo para la lavandería.

La globalización ha posibilitado que en partido de Liga de Campeones entre los dos onces hubiera siete españoles de los que tres lucían la camiseta del United. Uno de ellos Ander Herrera se lesionó y tuvo que ser sustituido por Pogba. Ander pidió el relevo después de dar un taconazo. Recordó la lesión padecida por Dembelé que también pagó caro el  recurso.

El United ha sido siempre conjunto peleón y dispuesto a luchar en todas las parcelas del campo. Practicó, como el Sevilla, juego vertical. En ocasiones hubo lo que en rugby se llama patada  a seguir. De ello hizo más gala el United que siempre trataba de acudir al pase largo. De tal manera, que De Gea no buscaba las más de las veces a un compañero que sacara la pelota dominada. Lo malo es que el guardameta de la selección española no tiene mucha precisión con los pies y algunos lanzamientos fueron directamente a saque de banda para el Sevilla.

El Sevilla tuvo algunas oportunidades para marcar y siempre cuidó el balón con más precisión. Sobre todo cuando quien manejaba la batuta era el argentino Ever Banega. La eliminatoria quedó pendiente de la vuelta.

Posdata. Mourinho pasó casi inadvertido. Se ha hecho mayor. Ya no es protagonista en la banda.