El Madrid, mejor con artistas

El París Saint Germain camina por la liga francesa como Pedro por su casa. No tiene enemigo que le incomode. Con la capacidad goleadora de sus tres hombres de ataque le basta. Cuando tiene enfrente un equipo como el Madrid las facilidades disminuyen. Para ser campeón de Europa no basta con tener tres grandes jugadores en el ataque. Es preciso contar con un centro del campo con la suficiente habilidad para abastecerles de jugadas de peligro y, además, hay que contar con una defensa que resuelva los problemas con prontitud y eficacia. Cada vez que atacó el Madrid se vio la debilidad de los zagueros del PSG. Pese a Marquinhos y Yury sacar el balón de la manera más sencilla se convirtió en atasco mental.

El PSG perdió demasiados balones para poder tener mando en la cancha. Al Madrid le costaba menos recuperar la pelota y  cuando recurrió al contragolpe lo hizo con tanto peligro como el que desataban las tres estrellas del conjunto parisiense.

Zidane ante el reto europeo, optó por potenciar el centro del campo. Al Madrid le va mejor jugar con dos delanteros y cuatro centrocampistas que alinear a tres hombres en el ataque. La prueba del nueve fue colocar a Isco para que Kroos y Modric tuvieran más ayuda y cuando relevó al malagueño lo hizo con Asensio que constantemente reclama mayor presencia. No hace falta recordar que Lucas Vázquez crea más peligro en diez minutos que Bale en una hora.

La victoria se decantó por el Madrid justamente cuando Unai Emery hizo los cambios menos convenientes. Sentar a Cavani que tenía muy entretenidos a Sergio Ramos y Varane, fue error. Sacar un lateral, Menuier  y adelantar a Dani Alves fue potenciar la penetración por esa zona, pero sin Cavani los defensas madridistas tuvieron más facilidades para acudir a las ayudas. Una vez más se ha demostrado que el Madrid juega mejor con la clase de Isco y Asensio y el desborde de Lucas Vázquez que con Bale cuyas maravillas ya ni se esperan.

Posdata. Zidane recuperó imagen. Unai Emery sólo se salvaría si en París hubiera milagro.