El Sevilla, sin calor humano

El Sevilla está bien clasificado en la Liga con aspiraciones a repetir para Liga de Campeones. En esta continúa clasificado tras superar la primera ronda. Sigue en pie en la Copa del Rey. No ha perdido posibilidades en ninguna de las tres competiciones en que participa. Ningún directivo con los pies en el suelo podría poner en duda la labor del entrenador. Que haya padecido algunos tropiezos últimamente, como les ha sucedido a los equipos con los que lucha por la clasificación, no puede ser motivo para la destitución. Un club con la mínima alma no despediría a un empleado que ha trabajado con eficacia y honradez cuando éste acaba de ser operado de cáncer.

Berizzo triunfó en el Celta. Demostró suficiente capacidad profesional para dirigir un equipo como el sevillista. En el Nervión con los afortunados y felices finales de la Copa de la UEFA han debido creer que nada les puede detener. Se han convertido en club con grandes aspiraciones sin meditar en la posibilidad de que en los mejores años tal vez estuvo por encima de sus posibilidades.

Algo grave está pasando dentro de la plantilla porque un futbolista tan fundamental en años anteriores, M´Zonzi, no se manifiesta a la altura de su real capacidad futbolística. El jugador está ilusionado en salir del club y alguna razón debe tener para pensar así. También se fue Vitolo porque entendió que fuera tendrá mejor futuro. Nadie ha explicado las razones de fondo por las cuales un hombre tan de la casa, Monchi, prefirió aceptar el reto de Roma. Le ofrecieron mejor salario y evidentemente, ante ello es difícil resistirse. Pero Monchi quiso abandonar incluso antes de tener en sus manos la oferta italiana.

En la última asamblea hubo buen rifirrafe protagonizado por un expresidente, José María del Nido, que acababa de salir de la cárcel. Y de las cosas que dijo tal vez convendría tomar nota.

Desde el punto de vista humano el Sevilla ha manchado su nombre con el despido de un entrenador que es buen profesional y que humanamente necesita apoyo moral. El cáncer de Berizzo lo hemos sentido casi como propio muchos aficionados y más aún quienes conocemos de cerca o personalmente lo que significa esa amenaza de muerte. Para el Sevilla ha sido más importante buscar nuevo entrenador, individuo italiano que desconoce la plantilla y la Liga española, que ser solidario. Berizzo está a la intemperie humana y lo han ninguneado como profesional.

Posdata. Hoy, más que nunca, “Betis manque pierda”.