Fichar o convencer a Zidane

Regresamos eufóricos del Mundialito y antes de empezar el partido con  el Barça sacamos al césped, en las manos de Sergio, el trofeo conquistado, el quinto del año, el revalorizado si es el Madrid quien lo conquista. Todo estaba de cara. Había que derrotar al Barça, que no se sabía a qué jugaba según había parecido en los partidos disputados. Había perdido el estilo, no se parecía al de Guardiola, ni al de Tito y ni siquiera al de Luis Enrique. Se diría que quien pierde los orígenes pierde la identidad, que cantaba Ramón seguidor del Olimpic de Xátiva y del Valencia. Resulta, que Valverde, después de perder los orígenes, se ha convencido de que teniendo a Messi en el equipo se puede prescindir de la imagen de años anteriores. Valverde no ha logrado encandilar a la afición, pero ha conseguido algo tal vez más importante: está invicto en la Liga, ha derrotado al Madrid en el Bernabéu con lo que se ha sacado la espina de la Supercopa de España y, encima, lo ha dejado a catorce puntos de distancia.

No ha habido más remedio que ponerse a pensar. De momento, en fichar jugadores que revitalicen el conjunto. Difícil papeleta porque es muy complicado lograr futbolistas mejores de los que hay en la plantilla. En el diván de pensar, Florentino ha de discernir sobre la conveniencia de contratar o exigir a Zidane que eche mano de los de la casa que el año pasado le dieron grandes resultados. Y sobre todo, ha de decirle bajito, tal vez al oído para que no se entere nadie más, que los preceptivo es jugar con los mejores, con los que estén más en forma.

Benzema está para que le den temporadita de descanso. Cristiano, después de proclamarse el mejor de la historia, una de las patochadas más superlativas que se han oído en el fútbol mundial, (decile que no joda”, afirmó Maradona) tiene demasiada ansiedad por justificar su egolatría y también debe reposar mentalmente. Lleva un tiempo en que le cuesta ganar una carrera y lo que es peor, tiene el punto de mira desviado. Además, falló otra vez en partido grande. Isco ha sido el mejor y debe volver, Asensio es el futuro y no se le debe frustrar. Lucas Vázquez abre el campo mejor que nadie y Bale, si está para jugar algo más de veinte minutos, debe tener puesto. Zidane debe resolver los problemas con el más simple de los argumentos: alinear a los mejores en cada momento. Y Kovacevic no lo ha sido nunca.

Posdata. La gran duda comienza a ser Zidane tan alabado hasta ahora.