Ganaremos, pero ¿quiénes?

Vamos a ganar pero no sabemos quiénes, que habría dicho Pio Cabanillas si le hubieran preguntado por el resultado del Madrid-Barça. Lo de Cataluña no es sólo cosa de catalanes. Ocurre también con el partido de fútbol. Medio país, según estadísticas de la Casa Blanca, deseará que gane el Madrid. La parte menguante por razones de tipo político querrá que triunfe el Barça. Más que nada para darle en los morros al madridismo que empieza a ser estomagante con lo de los cinco títulos. En esto del fútbol es también parecido a la política en la que queremos que ganen los nuestros sobre todo porque pierdan presencia otros. Una parte de España, concluida la parte alícuota (ahora, le dicen la cuota parte) de Cataluña, donde también hay mucho madridismo, deseará la victoria azulgrana. Probablemente, no sucede lo mismo entre los seguidores de Atlético y Valencia. Parece que a estos les va más el empate, es decir, que la diferencia en uno u otro caso no se agrande. Visto desde este punto de vista, la circunstancial igualada daría más interés al campeonato dado que los perseguidores podrían soñar con el acercamiento. Más, digo que es pura fantasía. Salvo catástrofe, los dos acabarán en los primeros lugares de la tabla.

El Madrid no tiene otro interés en los fichajes que concretar la llegada de Vinicius, que estos días está de turista para presenciar el duelo del sábado. En el Atlético, que se lo cogen con papel de fumar con lo de Griezmann, jugador que se quiere ir al Barça, para suplir a Neymar, como insinuó durante todo el verano y principios de campaña en la que tuvo depresión por el frustrado traspaso, esperan la venida de Vitolo. ¿Qué pasó con este fichaje hecho a espaldas del Sevilla que se vio burlado?

Volviendo a la parte seria del espectáculo el Madrid-Barça promete. Como siempre es vital para ambos. En  este caso más para el Madrid. Tres puntos más de desventaja sería para ir a llorar a los Paúles. No puede jugarse la temporada a la Liga de Campeones porque jugar contra el París Saint Germain es pasear por el alambre.

Posdata. El Valencia de Lim no sale de males. Ahora hay que volver a vender jugadores para equilibrar el presupuesto. Lim no es un caballo blanco.