Más política que partido

Estamos en un sinvivir. En el Bernabéu se plantean la titularidad de Bale o su salida en la segunda parte a modo de revulsivo. En el Camp Nou tienen segura la alineación del once de gala con Vermaelen constituido en central pareja de Piqué y en el club se llenan de estupor por el asunto Griezmann. Importa más el partido, pero hemos dado tres cuartos al pregonero y Josep María Bartomeu no necesita apurarse por el presunto boicot que le hacen quienes lo quieren claramente independentista y no se proclama como tal. Le basta con las penas que le están pidiendo desde Madrid. Los mismos que aplauden la medida de que el Madrid tenga ya en la buchaca a Kepa Arrizabalaga, futbolista del Athletic Club. Los mismos que no se han dado por aludidos con el fichaje de Rodri, (con contrato con el Villarreal hasta 2022), por el Atlético, mas no se supone que el jugador ya no juegue con la misma ilusión de aquí a final de temporada. Se escaman quienes afirman que el Barça le ha hecho carantoñas a Griezmann y argumentan con que va a disputar el resto de la Liga condicionado. Pero de Kepa y Rodri no se habla. También se puede suponer que estarán condicionados, pero lo que viene a modo es el Barça. Aprovechando que el Pisuerga pasa por el “procés”, todo vale.

Tengo la impresión de que las circunstancias políticas han incidido en el fútbol. Y más después de que el Barça haya anunciado que no hará pasillo a los campeones del Mundialito. En el Bernabéu les va a importar una higa el feo porque van a responder con cinco copas que son para marear a cualquiera. Antes del partido, antes de que los azulgrana entren en el terreno de juego, la afición tendrá a la vista cinco trofeos. Al Barça le costaría poco quedar bien, pero las presiones son tremendas. A la junta directiva poco menos que la acusan de compadrear y filtran que el pasillo sería humillación y lo que sucede en Cataluña está en ese orden de cosas. Lo dicen conspicuos independentistas que mezclan churras con merinas. Y a todo esto, el sábado a mediodía, cuando comience el partido, sabremos de sobra lo sucedido en las urnas. El Barça será más o menos enemigo de acuerdo con el resultado electoral. Los duelos entre Messi y Cristiano estarán en segundo plano.

Posdata. Enrique Cerezo siempre dice que los futbolistas acaban jugando donde quieren. Griezmann lo tiene claro. Quiere ir al Barça y ello no es nuevo.