El clásico, en segundo plano

No hay una mano negra que manipule la actualidad pero tal y como se están desarrollando los acontecimientos futbolísticos acabaremos por creer que están consiguiendo moderar cuanto rodea al “procès” y sus elecciones. Están involucrados el Barcelona, el Atlético, el Paris Saint Germain, el Villarreal, el Real Madrid y los celos de Cristiano por no poseer un contrato como el que se supone que ha firmado Messi. Todo ello en vísperas del partido del siglo, el sábado, en el Bernabéu.

Guillermo Amor, portavoz barcelonista, dijo algo muy etéreo que al Atlético le ha sentado a cuerno quemado. Habló de Griezmann como un nombre de los muchos que circulan entre grandes clubes y posibles contrataciones. No confirmó que su club estuviera tratando de ficharle. El Barça ha salido a dar la cara y ha afirmado que no está en negociaciones con el jugador. Las palabras de Amor, ni sí, ni no, ni blanco, ni negro, han servido para que el Atlético haya denunciado al Barça ante la FIFA, por tratar con un jugador que tiene contrato en vigor. El mismo que tiene Rodri en el Villarreal y del que todo el mundo sabe ya que jugará con los colchoneros la próxima campaña porque el fichaje está confirmado.

Un dirigente del PSG ha dicho que no ha debido gustar a Cristiano que Florentino hablara bien de Neymar, futbolista al que se le relaciona un futuro en el Bernabéu. Ello, dice el dirigente francés, ha debido molestar a Cristiano porque no es agradable que el día que te dan el Balón de Oro tu presidente hable de otro.

No parece que Cristiano esté muy feliz. De nuevo empieza a sentirse minusvalorado porque se compara con Messi. Y la de Griezmann solo se puede justificar con la actitud del propio jugador que se pasó el verano insinuando que se quería ir. Él está por la labor de ir al Barça, pero en este momento lo más probable es que sea su entorno el que hable del caso. A fin de cuentas el francés lleva meses soñando en azulgrana. Y a Bartomeu no le disgustaría que el muchacho llegara el Camp Nou. Ocurre que el presidente barcelonista se está poniendo en lo peor. Cree que por no apoyar el “procès” están intentando la operación de desbancarle.

Y a todo esto el sábado el Madrid-Barça. Del partido y del Gobierno, como decían Tip y Coll, hablaremos mañana. De Villar ya lo está haciendo la FIFA y no para bien.

Posdata. Para calentar el cásico ya hay voluntarios en los medios madrileños. Lo del Barça y Griezmann es carambola a lo Fernando VII.