El FBI desnudó a la FIFA

Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, tuvo que dimitir a consecuencia del escándalo en el que catorce miembros de la organización, cinco de ellos altos ejecutivos, fueron acusados de graves delitos. Las investigaciones sobre sobornos, con cien millones de dólares por medio, blanqueo de capitales y asociación delictiva, partieron del FBI de Estados Unidos. La policía suiza tuvo que detener a siete de los investigados en Zurich. Entre otros dirigentes involucrados en operaciones fraudulentas estuvo Michel Platiní expresidente de la UEFA, que también tuvo que dimitir. Un buen número de miembros de las federaciones y confederaciones de América Latina fueron objetivos de la policía y con ello se dio a conocer al mundo del estado de corrupción de estas organizaciones.

FIFA y UEFA quieren poner contra las cuerdas al fútbol español amparándose en el derecho injusto que a todas luces les protege. Han acusado, por segunda vez, el Gobierno de España de injerencia en los asuntos federativos. En la primera ocasión hubo que aceptar que Villar de se saliera con la suya y montara sus elecciones cuando le vino en gana y no en las fechas que corresponden a todas las federaciones nacionales olímpicas.

Detrás de las amenazas actuales sigue estando Ángel María Villar. No fue acusado en el asunto de los sobornos, pero si tuvo que comparecer para aportar datos a las autoridades judiciales. En España, sus actuaciones han servido para el nacimiento de la Operación Soule que lo llevó a la cárcel y de la que salió por importante fianza. Él, el vicepresidente Juan Padrón, y su hijo Gorka Villar, que también tiene pendiente algún asunto en Latinoamérica donde ejerció como importante ejecutivo.

Estas organizaciones llenas de podredumbre, de individuos perseguibles de oficio, de componedores de chanchullos, de vendedores de votos para otorgar sedes de campeonatos, se la tienen jurada a todos aquellos países que pretenden imponer sus leyes. La FIFA está en contra de legislaciones que en todo su articulado están por encima de las normas federativas. Sucede, sin embargo, que en aplicación de sus reglas, de las que presumen por estar implantadas a modo de trágala en todas las naciones que aceptan pertenecer a las mismas, FIFA y UEFA se ciscan en problemas tales como las malversaciones de caudales públicos. Lo que es condenable judicialmente en España es injerencia en los artículos de la multinacional del fútbol.

Villar está detrás de esta operación como también el actual presidente interino, José Luis Larrea, un paniaguado de aquél, que aspira a seguir porque el sillón presidencial le encanta.

El Gobierno tuvo que transigir una vez. Pasar de nuevo por las imposiciones de un organismo plagado de individuos acusados de delincuentes sería demasiado. Sería preferible renunciar a un Mundial e incluso a la amenaza de la expulsión antes que agachar la cabeza ante filibusteros de este calibre. No se puede seguir viviendo de rodillas ante individuos de moralidad tan discutible.

Posdata. El Madrid ha ganado el Mundialito. Cristiano marcó el gol, pero Modric fue proclamado el mejor jugador del torneo. Tendrá que disimular en el vestuario.