España, sin ojo de halcón

Algunas gentes del fútbol han sido siempre reacias a implantar sistemas tecnológicos para eliminar algunos de los mayores errores de los que siempre se responsabiliza a los árbitros. En este asunto siempre hay opiniones tan contrarias que del todo se pasa a la nada. Que una cosa es colocar en las porterías el llamado ojo de halcón y contar con el llamado VAR y otras pretender que todo el arbitraje dependa de unos aparatos, manejados por especialistas que denuncien las irregularidades que se dan en la cancha.

El fútbol es un juego que no puede estar a expensas de que cada dos por tres se detenga para que unos señores vean en sus monitores lo sucedido. Lo que piden algunos exagerados es imposible porque detener la jugada dudosa para que sea examinada desde el puesto de control, es una barbaridad. Eso sería romper el ritmo y llegar al término de los partidos sin haber visto más de dos minutos seguidos. Hay que asistir al árbitro en los momentos decisivos y que pueden ser transcendentales. Por ejemplo, en el área de penalti.

El fútbol no permite eso de que tanto hablan algunos, del sistema que se sigue en Estados Unidos donde para ver un encuentro de lo que no es rugby ni fútbol, hay que sentarse en las gradas un tiempo indefinido y estar dispuesto a entrar y salir para el perrito caliente y las chuches del niño. Pero una cosa es lo que han predicado algunos y otra someterse a aquello que no solo es posible sino, además, necesario.

En el tenis, por ejemplo, se impuso el ojo de halcón y nadie sufrió un infarto por la pérdida de un set. Este sistema ya funciona en las mejores ligas europeas y aquí, si no hubiera habido tanta reticencia, el gol que está sirviendo de polémica para toda la semana, el que Messi le marcó al Valencia, habría sido válido y nadie habría levantado la sospecha de que ha habido robo o algo similar.

Hace unos días, el Barça marcó un tanto en jugada que claramente se vio  que el balón había salido del terreno. Valverde, entrenador barcelonista fue tan honrado que al comentar lo sucedido en Mestalla dijo aquello de que unas veces te dan y otras te quitan y recordó lo del campo del Betis en que fue favorecido.

En España no se ha implantado el sistema porque entre la Liga y la Federación nunca ha habido acuerdo para nada relevante. En el terreno federativo no solo han intentado mantener todo el poder, sino que valiéndose de su prevalencia han retrasado cuanto han podido la puesta en marcha de estas medidas. La Federación está con presidente circunstancial, el relevado por cuestiones judiciales no renuncia al cargo y se resiste a su relevo y así nos va. En la Liga ya han dicho que el año que viene tendremos VAR.

Posdata. Aviso para barcos pesqueros y navegación de cabotaje: Con el VAR también habrá broncas. “España y yo somos así, Señora”.