El Barça cumplió y el Atlético renació

Al Barcelona le bastaba un empate para pasar a la siguiente ronda como primero de su grupo. Pareció que esa era la ambición de Valverde al dejar en el banquillo a Messi. Con la ausencia del argentino se frustró el pretendido duelo entre él y su compatriota Dybala. No hubo tal ni siquiera cuando Lionel salió en la segunda parte. Ninguno de los dos llevó  a los suyos hacia la victoria. En el Metropolitano, Simeone optó por colocar en la punta de ataque a Fernando Torres para que Griezmann  se retrasara un poco y buscara la penetración desde terrenos menos agobiados. En Turín no quisieron mucho ambos contendientes y sólo tras el descanso la superioridad barcelonista fue casi total. En Madrid, Griezmann se reconcilió con la grada con un tanto extraordinario. El mejor atlético del último mes remató la función con el gol de Gameiro, a pase de Griezmann

Al entrenador barcelonista parece que le preocupaba más la visita al Valencia en Mestalla que derrotar a la Juventus en su estadio. Dicho ha quedado que con el empate tenía suficiente. El Barça jugó a nadar y guardar la ropa y con ello retuvo el juego, promovió un espectáculo sin grandes emociones, ni peligros ante las porterías. Su juego fue más que anodino. Entre otras razones porque de defensa hacia adelante no hubo quien pusiera algún tipo de artesanía. Deulofeu y Suárez apenas aparecieron. El uruguayo no tuvo quien le escribiera y así es imposible recitar versos ante Buffon.

El Barça de esta temporada con Messi en el campo no siempre enamora. Sin él no hay brillantez alguna. Dybala, que tampoco se encargó de llevar a los suyos hacia adelante, se limitó a tres golpes de inspiración aunque sin consecuencias rentables.  Lionel, en la media hora  que jugó, no fue decisivo.

El Atlético, aun ganando, necesitaba casi un milagro para seguir en la Campeones. No obstante, lo intentó y lo mejor tal vez fue que Griezmann luchara para que el público no lo repudiara. Le aplaudió y lo subió a los altares cuando de preciosa y precisa chilena logró un tanto espectacular.

Simeone se la jugó al alinear a cuatro delanteros para intentar el triunfo. A Torres y Griezmann sumó Correa y Gameiro. Con más intensidad, con más fe en sus posibilidades además de ganar mejoró sensiblemente la imagen de los últimos encuentros. El Barça necesitó que Ter Stegen lo salvara en los últimos instantes.