Madrid adora al Valencia

El Valencia nunca ha disfrutado de tantos cariños como los que le van a dedicar esta semana. Nunca ha concitado tanto quereres por parte del madridismo e incluso del colchonerismo. Más aún, también cuenta con quienes en los últimos tiempos, por razones políticas, se han tornado antibarcelonistas. El partido del sábado en Mestalla se ha convertido en una de las grandes esperanzas de quienes se han quedado a diez puntos del líder. El Barça no ha perdido todavía ningún partido. El Valencia, tampoco. Una victoria más valencianista reduciría la ventaja culé a siete puntos, distancia menos desesperante que la actual.

Que el Valencia se acercara a un solo punto de los barcelonistas no es símbolo de peligro para los perseguidores, los dos conjuntos más necesitados. Al Valencia se le va a querer esta semana y se le va a desear lo mejor, pero se tiene la conciencia de que no es el enemigo a batir, pero sí el que puede echar una mano.

El Barça acudirá sin Piqué, sancionado por una real tontería. El Valencia no tendrá en el banquillo a Marcelino expulsado en la casa perica. El asturiano es, a veces, muy impulsivo y capaz de pelearse con quien sea con tal de defender sus intereses. En Cornellá-El Prat perdió el oremus y el árbitro aprovechó la ocasión para mandarlo a la caseta. Ya se sabe que los árbitros están más pendientes de lo que sucede fuera de las líneas blancas que por lo que realmente ocurre dentro de las mismas. Ello justifica que haya todos los años sanciones para los entrenadores. Lo señores que han de impartir justicia, en ocasiones, se olvidan de sancionar debidamente una patada y no dudan en amonestar por la mínima protesta.

Al margen de estas circunstancias anecdóticas, lo trascendental será el resultado. La victoria valencianista haría crecer una ilusión que en los últimos años se perdió con los tejemanejes del señor Lim, aconsejado por el inefable Jorge Mendes. Ya se relaciona la marcha del equipo con aquellos años en que Rafa Benítez llevó al club a ganar dos Ligas y una Copa de la UEFA  en Gotemburgo.

El Valencia necesitará usar sus mejores armas para derrotar al Barça. Los azulgrana precisarán la vuelta de Messi, que lleva un par de encuentros perdido en la nebulosa. Parece que ha recuperado a Luis Suárez, pero en el esquema sigue siendo fundamental que el argentino salga iluminado al campo.

Posdata. Zidane no acaba de confiar en Asensio. Prefiere la inoperancia actual de Benzema.

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