Griezmann y Cristiano, faros a media luz

Griezmann

Griezmann sólo ha marcado dos goles y se ha convertido en mal negocio. Puede acabar siendo bueno si el Atlético lo vende. Gareth Bale es mal negocio porque ni juega ni tiene buen futuro como vendible. Es un lesionado permanente que no ofrece garantías físicas. Atlético y Madrid juegan el derbi de dos necesitados. No pueden perder, ninguno de los dos, porque ello significaría retrasarse en demasía y pondrían la Liga muy de cara para el Barcelona.

No se juegan la Liga, pero casi. No están en crisis, pero lo parece. Futbolísticamente no son lo que parecían a comienzo de temporada. El Madrid no ha respondido a su contrastada calidad. El Atlético da la impresión de que el mensaje Simeone se ha agotado, como parte de las fuerzas de sus jugadores. El Madrid ha jugado en los últimos tiempos guiado por lo goles de Cristiano. Pese al mal juego, el tanto del portugués acababa solventando el problema. No está en racha, le cuesta ver portería. Da la impresión de que ha perdido parte de la gran velocidad del casi irresistible esprint que tenía cuando enfilaba hacia el área contraria.

Cristiano no lleva a su equipo como solía. Griezmann no es el faro del Atlético como ocurría. En los rojiblancos da la impresión de que han jugado en las campañas anteriores muy por encima de su fuerza gracias a una intensa preparación física y al esfuerzo mental al que les sometía el entrenador. Han pasado unos años, los han cumplido los jugadores y ya no existe la misma frescura. Y además, sigue faltándole calidad en la zona de creación del juego.

En el Madrid hablan más de los posibles fichajes, de la necesidad de contratar un portero, y de reforzar el equipo, a pesar de que cuenta con jugadores de gran categoría profesional. Y jóvenes como de Isco, Asensio, Ceballos y Vallejo. En vísperas del derbi, en el que no se tienen grandes confianzas, se le adjudica la adquisición de Neymar y hasta la de Griezmann. De éste ya se ha dicho, aunque indirectamente, que quien no esté a gusto que se marche. Ha perdido la confianza de sus compañeros por sus veleidades.

Posdata. Me gusta el pronóstico de un antiguo cronista. En estos casos no se mojaba y decía: “Victoria mínima de uno de los dos salvo empate”.

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