Decepcionante estreno del Metropolitano

Días de mucho, vísperas de na. Ganaron contundentemente Real Madrid y Sevilla y veinticuatro horas después el Barça venció por autogol del defensa Coates del Sporting de Lisboa y perdió el Atlético con el Chelsea en el Metropolitano, en la noche de estreno del estadio en competición europea. Pasamos de un miércoles victorioso a un jueves de grandes preocupaciones. Sigue el Barça de Valverde sin hallar rumbo fijo y el Atlético continúa apoyando su andadura en el habitual trabajo estajanovista, el esfuerzo colectivo y con muchas lagunas en lo que hace a la calidad futbolística.

La marcha de Neymar ha descoyuntado el sistema barcelonista porque no acaba de ensamblar un sistema en el que con Suárez y Messi haya un extremo que revolucione la zaga contraria. A Valverde parece que se le ha terminado la paciencia con Deulofeu y se inclinó en Lisboa por Sergi Roberto, jugador que se gana todas las confianzas por su esfuerzo en cualquier lugar del campo. Ya está clasificado como jugador de club, ese tipo de futbolista que nunca raya para una calificación de diez, pero siempre estará alrededor del siete y sin que el lugar que ocupe le haga perder puntos.

El Barça sin la inspiración de Messi está condenado a graves riesgos. En España, donde va a tener problemas de tipo moral porque parece que inevitablemente se le va a recibir más como enemigo que como adversario, debe tener en el alma del vestuario más preocupación de la habitual. Baste pensar en el hecho de que Messi e Iniesta no han renovado su contrato para creer que tal vez mediten que el futuro puede ser tan incierto y oscuro como se patrocinaba el reinado de Witiza.

El club ha tomado una postura política cuyo desenlace final podría ser, en el hipotético caso de la escisión, que los jugadores quedaran libres si quizá algunos cuentan en su contrato con una cláusula liberadora. Que tal puede suceder.

En el Atlético no hay cuestiones de este tipo ni parecidas. Simeone sigue siendo partidario de futbolistas peleones y por ello ha pedido el fichaje de Diego Costa. Los rojiblancos están pensando que con la llegada de Costa y Vitolo el equipo será reforzado y por ello el panorama será mucho más esperanzador que el actual. De todas maneras perder con el Chelsea no puede tomarse como una gran desgracia. Los colchoneros siguen aspirando a la segunda plaza del grupo que dará paso a la ronda siguiente. Perder con uno de los mejores equipos europeos es tropiezo aunque llevadero. Moralmente aún no se ha hundido el porvenir.