Goles para el perdón y contra la ansiedad

Un gol puede tener efectos balsámicos. Puede ser el del perdón. Lo necesitaba Bale. Había sido puesto en solfa en los últimos partidos y se había perdido la confianza en él. Necesitaba reivindicarse y para ello nada mejor que un gol espectacular. La jugada tuvo comienzo protagonista en Carvajal, quien había sido el peor enemigo para los defensores del equipo de Dortmund. Los germanos se replegaban mal, con lentitud y dejando grandes espacios para el contragolpe madridista. En uno de ellos, Carvajal, preciso, perfecto en el pase, lanzó el balón templado hacia Bale quien de volea envió la pelota a la escuadra de Burki. El Madrid necesitaba también que Cristiano perdiera el estado de ansiedad y con dos tantos recuperó el estado natural. Dortmund sirvió para que el Madrid borrara de su mente el incierto comienzo de la Liga.

El año pasado también comenzó con gol a favor y acabó con empate a dos tantos. Esta vez no fue así a pesar de que el Borussia con el gol de Aubameyang apretó y puso el resultado en cuestión. La tercera diana madridista, a diez minutos del final, acabó con las esperanzas germanas. El Madrid ha vivido durante años el síndrome germano. Contra varios equipos ha pasado las de San Quintín. Ganar en Dortmund era ya un reto. Para ello había que ser muy firmes en defensa. Aubameyang, la pieza más importante del conjunto local en el disparo a gol fue controlado por Varane y Ramos y de ahí las dificultades para batir a Navas. Tuvieron un par de oportunidades y la más clara y complicada fue la del penalti que hizo Sergio Ramos que toco el balón con las manos  a dos pasos del larguero y que el árbitro no pitó.

El juego fue intenso, de gran presión de los alemanes, pero cada vez que el Madrid tomaba el mando en el contragolpe al traje del Borussia se les descosían las costuras. Su portero salvó un disparo de Carvajal con pinta de gol. Éste tuvo también otra oportunidad y en lugar de dejar el balón para Cristiano o Bale quiso ser el artillero y le falló la pólvora.

El partido se decantó a favor del Madrid cuando aprovechó las contras con la rapidez de  la que no hizo gala su adversario. Los madridistas jugaron con la velocidad precisa para burlar a los defensores contrarios. Creó grandes ocasiones de gol y esta vez no faltó puntería. Ni calidad en los pases de Isco buscando el hueco entre los defensores aurinegros. Modric y Kroos supieron imponerse a los centrocampistas del Borussia aunque estos tuvieron cuatro jugadores durante mucho tiempo.  Más calidad y más precisión.