Messi y Zaza, “hat trick” auténticos

El delantero centro es futbolista en extinción. Cada día son menos los especialistas. Antaño los había tipo tanque. También hemos conocido jugadores estilistas para tal puesto. Finalmente hasta en la selección española se ha jugado al falso 9. Los dos máximos goleadores de los últimos años han sido Messi y Cristiano y ninguno ha sido un ariete a la vieja usanza. El argentino es, en todo caso, un interior de los de antes. El portugués es rematador desde cualquier posición, pero menos en la del punto de penalti. En Valencia acaba de aparecer un delantero al modo de antaño: Simone Zaza.

El martes se dio el caso de que un ariete, el valencianista y un interior, el argentino se lucieron como goleadores. El valencianista lo hizo al modo más tradicional. Remató en plancha de cabeza, hurtó un balón a un contrario y entró a por todas siempre que tuvo oportunidad para hacerlo. Es de los que se dice que se pelea con su padre. Es todo un genio, un luchador infatigable, un futbolista de los que persigue el balón en todas las parcelas del campo. Su voluntariedad es tal que llega a buscar la pelota en ayuda de sus compañeros defensores.

Messi no responde a ninguna característica conocida. Busca la oportunidad del gol a base de sortear contrarios. Se fabrica la jugada y es capaz de comenzar el ataque, buscar la pared con un compañero y llegar al momento del remate. El futbolista argentino no es estajanovista. Modera sus esfuerzos de tal manera que hay minutos en que parece que no se puede contar con él. No obstante, después de unos minutos de descanso arranca con la pelota en los pies y es muy difícil pararle porque lo hace a gran ritmo. Además, tiene tal precisión en los remates que usa los pies como si utilizara las manos.

En el lenguaje futbolístico actual se puso de modo la denominación inglesa “hat trick”  para la consecución de tres goles. Normalmente tal denominación es errónea. Los tres tantos han de ser marcados consecutivamente y sin que medie en la contabilidad la diana de un compañero. Zaza y Messi lo hicieron. Además ambos consiguieron la excelencia del “hat trick” la que da autenticidad al hecho, que es lograrlo en la misma portería. Tal ocurrió en Mestalla y el Camp Nou. Quienes huyen de la denominación inglesa acuden al triplete. Tampoco es correcto. Puede serlo la tripleta.

Posdata. En el Athletic, la casa de los grandes arietes, echan de menos un heredero de Zarra.